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EL DIARIO digital
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El exintendente de Santa Rosa, Leandro Altolaguirre, cuestionó la decisión del intendente Luciano di Nápoli de suspender el riego regular de calles de tierra y difundió un informe de la asociación ambientalista Alihuen que advierte sobre consecuencias para la salud de la población. El planteo se suma a los reclamos vecinales y a las críticas que el radicalismo viene formulando desde el año pasado por la eliminación del servicio y la falta de información oficial.
En su carácter de integrante de la asociación ambientalista, advirtió a través de las redes sociales sobre las consecuencias sanitarias que genera la falta de riego, especialmente en contextos de sequía, altas temperaturas y fuertes vientos.
La manifestación de Altolaguirre puso nuevamente en el centro del debate una medida adoptada durante la gestión de Di Nápoli, que implicó el cese del riego regular en barrios periféricos de Santa Rosa. Según planteó el exintendente, la decisión no solo impacta en la calidad de vida de los vecinos, sino que también constituye un riesgo concreto para la salud pública.

Un informe con advertencias
El informe difundido por la Asociación Alihuen sostiene que la falta de riego en calles de tierra provoca una mayor concentración de polvo en suspensión, lo que agrava problemas respiratorios como asma, bronquitis, alergias y enfermedades pulmonares crónicas. Además, advierte que la exposición prolongada puede derivar en infecciones como neumonía y en daños pulmonares a largo plazo, al tiempo que el calor extremo incrementa los riesgos cardiovasculares y de golpes de calor.
El documento también señala que el polvo seco puede transportar contaminantes que dañan el tejido pulmonar y que, al no haber humedad, el polen y otros alérgenos permanecen más tiempo en el aire. En ese marco, Alihuen remarcó que la combinación de sequía, calor y viento intensifica la mala calidad del aire y potencia los efectos nocivos sobre toda la población, en especial sobre niños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes.
Polémica reeditada
La polémica en torno al riego de calles se reactivó luego de varios días de fuertes vientos, cuando vecinos y vecinas de zonas periféricas reclamaron públicamente el paso de los camiones regadores por sus barrios. El servicio, que anteriormente se prestaba mediante contratos tercerizados con privados, dejó de brindarse sin un anuncio oficial del municipio, lo que generó malestar y reclamos.
En octubre del año pasado, el intendente Luciano di Nápoli había justificado la decisión al afirmar que se trataba de "un servicio deficitario y sin sentido". "Estamos hablando de cuidar el agua y no podemos tirar un chorro de agua que dura 30 segundos", sostuvo en declaraciones radiales, al explicar por qué el municipio había dejado de prestar el servicio de manera regular.

Posteriormente, el propio Di Nápoli indicó que hace aproximadamente dos años se discontinuó el riego sistemático y que actualmente solo se utilizan regadores municipales en situaciones puntuales, como cuando se realizan tareas de reparación o repaso de calles de tierra con motoniveladoras.
Antes de la intervención pública de Altolaguirre y del comunicado de Alihuen, la Unión Cívica Radical ya había cuestionado con dureza al Ejecutivo municipal. En los primeros días de octubre del año pasado, el concejal Diego Camargo acusó al intendente de haber suspendido el servicio hace más de un año y recién admitirlo públicamente, y recordó que en septiembre de 2024 presentó un pedido de informes que nunca fue respondido.
Camargo sostuvo que la medida perjudica especialmente a los vecinos en días de viento y cuestionó los argumentos oficiales. Señaló que el riego debería hacerse eficiente en lugar de eliminarse y rechazó el planteo de cuidado del agua, al afirmar que el servicio se realiza con agua de la laguna y no potable, lo que incluso podría contribuir a mitigar el exceso hídrico de la ciudad.
El edil radical también planteó dudas sobre la estructura de costos municipales y advirtió que los vecinos podrían estar pagando por un servicio que no reciben, al no estar desagregados los rubros en la boleta. En ese contexto, el cruce político entre la UCR y el intendente se profundizó y ahora se sumó la voz del exjefe comunal y de organizaciones ambientalistas, que reclaman la restitución del riego por razones sanitarias y ambientales.