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EL DIARIO digital
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Javier Kloster, vecino de General Pico, jamás imaginó que sus vacaciones familiares en el sur se transformarían en una lucha por la supervivencia. Lo que comenzó como una tarde de descanso en Puerto Patriada terminó en una angustiante espera de diez horas, rodeados por el avance imparable de las llamas que azotan la zona de Epuyén, en Chubut.
"Llegamos a las tres de la tarde y el fuego empezó del otro lado. Enseguida vimos helicópteros y aviones, pero el incendio se hizo gigante", relató Kloster sobre la experiencia.
Con la única vía de escape bloqueada por el fuego, la instrucción fue clara y desesperante: llevar los autos a la playa y, si las llamas llegaban, meterse al agua.
En diálogo con el portal Infopico, Kloster relató las escenas de pánico de las que fue testigo: "Había gente que se robaba los kayaks de alquiler para irse al medio del lago".
La evacuación recién llegó pasada la medianoche. El viaje de salida fue una postal del infierno: "Ves todo prendido fuego a los dos lados del camino, igual que en las películas". El turista indicó que gracias a una antena Starlink instalada en su vehículo, pudo mantenerse comunicado en una zona totalmente aislada, informando a su familia y siguiendo de cerca la tragedia que, según fuentes locales, ya habría consumido más de 300 viviendas.
El incendio forestal en las regiones de Epuyén y El Hoyo permanece fuera de control, provocando el corte total de la Ruta Nacional 40 (km 1.881) y la movilización de brigadistas de tres provincias.