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EL DIARIO digital
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La secretaria de la Mujer, Géneros y Diversidad Gabriela Labourié admitió que le "llamó la atención" el reto que el organismo recibió por parte del Poder Judicial cuando no estuvo presente en el juicio oral y público por el femicidio de Raquel Amaya, ocurrido en Monte Nievas.
La funcionaria adujo que se superpusieron dos juicios de ese tipo, y que en el caso de Montes Nievas la resolución parecía más clara, por eso apostaron sus energías al trámite para dilucidar otro femicidio, registrado en Toay. También explicó que una abogada estaba de licencia y describió la situación del área, donde hay carencia de recursos.
Aquella vez el Poder Judicial hizo notar varias defecciones de la Secretaría de la Mujer. Explicó que intervino tarde en las situaciones de violencia que terminaron con la vida de Amaya, reprochó la ausencia en el juicio y ordenó a la Fiscalía que investigue si esa aparente despreocupación implicaba un delito o una falta administrativa.
En principio, frente a esos cuestionamientos, Labourié dijo a Radio Kermés: "Me llamó la atención que lo hiciera primero porque en este escrito dice que la Secretaría no intervino previamente. Nosotros tuvimos conocimiento de la situación al momento del hecho del feminicidio, a través de la policía, no antes".
Enumeró que tras la situación "el equipo técnico viajó, trabajó con la familia, trabajó con la amiga". Después el juicio se dio "prácticamente en simultáneo" y que el plantel de abogadas no alcanzó para cubrir ambos. "Propusimos participar de manera remota, nos dijeron que no. En este caso, no nos dejaron", lamentó.
Explicó que definieron estar en el otro juicio porque "en el de Monte Nievas, el acusado se había declarado culpable", mientras que en el restante la defensa pedía "la desestimación del caso" por falta de pruebas.
Aclaró que, a esta altura, "nosotros no hemos recibido ningún tipo de notificación, salvo el fallo". "Tuvimos la posibilidad de conversar con la Fiscalía a nivel provincial" y que les informaron que, por el momento, no había avances.
También advirtió que "en cuanto a los recursos, como todos sabemos, son últimamente más que limitados. Hoy contamos con dos trabajadoras sociales, dos psicólogas y tres abogada. En el interior los recursos humanos son muy escasos". Confirmó que tras el tirón de orejas judicial "hemos determinado poner otra abogada".