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EL DIARIO digital
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Claudia Rivas atraviesa un calvario burocrático y humano que no encuentra explicación lógica. Tras el fallecimiento de su hija, Dalma Muñoz, Claudia asumió el cuidado de sus nietos. Actualmente, tiene a su cargo a los tres mayores (de 12, 11 y 6 años), con quienes cumple estrictamente todos los controles médicos y requerimientos de la Dirección de Niñez. Sin embargo, el Estado se niega a restituirle a la menor, una niña de apenas 2 años, alegando que Claudia es "una persona muy grande".

"No hay un fundamento coherente. Si puedo cuidar a un niño de 6, uno de 11 y una de 12, ¿por qué me quitan a la bebé?", cuestionó la abuela en diálogo con El Diario.
La mujer encabeza una protesta frente a la Dirección de Niñez, en la esquina de Falucho y San Martín Oeste, en Santa Rosa, Según relata, la niña se encuentra en un dispositivo de cuidado donde presenta signos de angustia y maltrato físico: "En las visitas llora, no quiere volver. Aparece con rasguños y mordidas. Está con chicos mucho más grandes y nadie me explica por qué", denunció Claudia. Y añadió que la niña llora desconsoladamente al tener que regresar al dispositivo
La situación se agrava por las promesas incumplidas de los organismos intervinientes. Claudia asegura que la obligaron a dejar su anterior departamento para mudarse a una casa más grande con la promesa de que así le entregarían a su pequeña nieta. Pero, lejos de cumplir, le quitaron los subsidios y ahora amenazan con dar a la niña en adopción.

"Mi vida no cambió, lo que cambió fue la actitud de ellos (los organismos). Solo pido que mi nieta crezca con sus hermanos", expresó la mujer, acompañada por familiares durante la protesta.
Rivas contó que se presentó ante la nueva Defensora de Niñas, Niños y Adolescentes de la provincia, Sofía Pérez Dupont, fue recibida por su secretaria quien le tomó los datos y le indicó que la llamarían para una reunión. "Siempre te van a llamar, pero nunca lo hacen", se quejó la mujer.