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EL DIARIO digital
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Una de las evidencias del relevamiento a modo de encuesta que hizo la Secretaría de la Mujer, Géneros y Diversidad respecto de la violencia digital, es que en una importante proporción de los casos no se hacen las denuncias de esos episodios, por distintas razones.
Así está evaluado en las conclusiones del informe, que también advierte sobre otros costados de la misma problemática.
El informe del Observatorio de la Secretaría de la Mujer, Géneros y Diversidad señala que "los resultados del relevamiento permiten dimensionar la violencia digital como una problemática presente y significativa en la vida cotidiana de la población pampeana, con impactos diferenciados según el género y la edad".
"Si bien existe un alto nivel de conectividad y uso de redes sociales, las prácticas de seguridad digital y control de la privacidad aparecen de manera insuficiente, lo que incrementa la exposición a riesgos en los entornos virtuales", advierten las conclusuiones.
El relevamiento evidencia que, aunque una mayoría de las personas reconoce el concepto de violencia digital, persisten brechas importantes en el conocimiento y uso de herramientas de protección, así como en la identificación de canales de denuncia y acompañamiento.
Esta situación se ve reflejada en el hecho de que una proporción considerable de quienes atravesaron experiencias de violencia digital optó por no realizar denuncias formales, ya sea por minimizar la gravedad de los hechos, por desconocimiento de los procedimientos o por barreras emocionales y simbólicas como el miedo o la vergüenza, indica el informe.
Ahrega que el análisis por género muestra diferencias claras en las formas que adopta la violencia digital. Entre las mujeres, como adelantó la información que publicó El Diario, predominan las experiencias vinculadas al acoso, los mensajes no deseados y los comentarios ofensivos o machistas, mientras que entre los varones son más frecuentes las situaciones relacionadas con la suplantación de identidad o el acceso no autorizado a cuentas.
La edad aparece como un factor relevante: entre las mujeres, la mayor exposición se concentra en los grupos más jóvenes, mientras que entre los varones las experiencias se distribuyen de manera más homogénea a lo largo de la vida adulta.
En relación con el entorno social y la percepción de riesgos, una parte importante de la población reconoce que la violencia digital afecta a personas de su entorno cercano y considera que los riesgos no son iguales para todos los géneros. Esta percepción se fundamenta principalmente en la mayor exposición y vulnerabilidad de mujeres y personas LGBTIQ+, así como en la persistencia de desigualdades estructurales y déficits en la alfabetización digital.
Finalmente, los resultados muestran un interés significativo en acceder a información y formación sobre seguridad digital, especialmente entre las mujeres, y una valoración positiva de la encuesta como herramienta para visibilizar la problemática. Al mismo tiempo, los comentarios cualitativos reflejan expectativas de que este tipo de relevamientos se traduzcan en acciones concretas y sostenidas por parte del Estado.