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EL DIARIO digital
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La decisión se tomó gracias al voto de desempate de la viceintendenta Romina Montes de Oca, ya que la oposición votó en bloque por el rechazo.
Los proyectos, aconsejados por la Comisión de Hacienda, buscan asegurar la capacidad operativa y la rapidez administrativa del Ejecutivo Municipal para abordar los desafíos más críticos de la ciudad.
La batalla de las emergencias
La extensión de estas herramientas legales permite a la administración saltear las demoras de los trámites ordinarios para la adquisición de bienes, servicios y la contratación de obras públicas:
Emergencia Social y Habitacional: Permite la adquisición eficiente de bienes y servicios para atender necesidades urgentes, como la distribución de alimentos y la asistencia habitacional.
Emergencia Sanitaria: Es la herramienta legal más amplia. Cubre desde la gestión del agua potable, cloacas y pluviales hasta el equilibrio hídrico de las napas y la disposición final de residuos. Es fundamental para solucionar problemas de infraestructura y prevenir riesgos de salud pública.
El cuestionamiento de la oposición
La aprobación no estuvo exenta de críticas por parte de los bloques opositores, quienes objetaron el uso que el Ejecutivo ha dado a estas herramientas.
Compras directas cuestionadas: La oposición criticó que se realizaron compras directas invocando la emergencia sanitaria que, a su juicio, no estaban justificadas.
RTO en emergencia sanitaria: Un punto de fuerte cuestionamiento opositor es la simultaneidad entre la prórroga de la emergencia sanitaria (responsable del deterioro de las calles y el asfalto) y el mantenimiento de la Revisión Técnica Obligatoria (RTO). La oposición sugiere que la exigencia de la RTO tiene un fin más recaudatorio que un impacto real y limitado en la seguridad vial.
En esencia, la extensión de las emergencias garantiza al gobierno municipal la continuidad de su capacidad de acción rápida en las áreas más sensibles de la gestión urbana.