La Pampa

Enresa y Pampa Bio producen a pérdida y advierten riesgo de continuidad

Las dos plantas pampeanas de biodiésel, en Catriló y General Pico, atraviesan una crisis por precios desfasados que fija la Secretaría de Energía. El gerente de Enresa advirtió que trabajan al mínimo para sostener a sus 30 empleados y reclamó que se actualicen los valores.

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EL DIARIO digital

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El gerente de Energía Renovable SA (Enresa), Hernán Carrasco, advirtió que la planta de biodiésel de Catriló atraviesa una situación crítica y que desde julio produce a pérdida debido al desfasaje en los precios que fija la Secretaría de Energía. La advertencia se da en el marco de un reclamo conjunto de las cámaras que nuclean a las empresas del sector, que aseguran que todas las fábricas están en la misma situación.

"Hay una fórmula que no fue respetada y se van dando ajustes de acuerdo a cómo va el surtidor de gasoil. El biodiésel es un producto que se usa para el corte del gasoil, pero los ajustes en estos últimos 12 meses no fueron adecuados", explicó Carrasco.

El contexto nacional

En los últimos días, las tres cámaras que nuclean a los productores de biodiésel (CASFER, CEPREB y CAPBA) se reunieron con funcionarios del Ministerio de Economía para advertir que la Secretaría de Energía lleva 14 meses consecutivos fijando precios por debajo de los costos de producción. Denunciaron que desde julio las plantas trabajan directamente a pérdida y pidieron que se aplique la actualización prevista en la resolución 963/23, lo que implicaría un aumento de apenas $12 por litro en surtidor.

"Este ínfimo incremento no es inflacionario bajo ningún punto de vista, ya que se trata apenas de un ajuste de precio relativo", remarcaron en un comunicado.

El impacto en La Pampa

En la cámara CEPREB están las dos firmas pampeanas: Enresa, en Catriló, y Pampa Bio, propiedad de Lartirigoyen y Cía. SA, con su planta en General Pico. Ambas afrontan el mismo problema de rentabilidad negativa, que pone en riesgo su continuidad.

"El último mes se agravó porque hubo un salto cambiario importante que no fue reconocido, y la baja de retenciones hace que se encarezca el insumo principal que es el aceite crudo de soja. Eso nos deja trabajando a pérdida, sin poder cubrir variables", señaló Carrasco en diálogo con CPEtv.

El gerente explicó que Enresa decidió reducir la producción al mínimo, solo para cumplir con compromisos, mientras se esfuerza por sostener a los trabajadores: "Tratamos que la variable de ajuste no sean los trabajadores. Hay unas 30 personas que están en la planta. En vez de suspender, mantenemos la actividad con tareas que no son de primera necesidad, como mantenimiento o pintura".

Expectativa de una salida

Carrasco sostuvo que la solución pasa por reconocer el aumento de costos: "Estamos en un mercado donde el principal insumo es el aceite de soja. Se bajó un 7% el derecho de exportación, por lo cual automáticamente aumentó el 7% el precio. Además, las compras se hacen en dólares y hubo un aceleramiento del tipo de cambio. Que se tenga en cuenta ese incremento es clave para que las empresas sean viables y rentables".

Pese a la incertidumbre, el gerente de Enresa expresó que mantienen la expectativa de que haya una respuesta en el corto plazo: "Siempre entendiendo que estas gestiones apunten a un cambio rápido, porque si no es muy difícil sostener la actividad".

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