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  • Farmacias de turno del día 18 de Octubre de 2021

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El director de Recursos Naturales, Carlos Bonnemezón, dijo que realizan intervenciones con máquinas o hacheros. "Los incendios y malos manejos son el principal problema en el caldenal", señaló.

El director General de Recursos Naturales, Carlos Bonnemezon, detalló el proceso de la práctica de la silvicultura en el monte pampeano, el conjunto de actividades relacionadas con el cultivo, el cuidado y la explotación los montes. Dijo que el objetivo es la conservación del medioambiente naturaleza mejorando la calidad ambiental y la producción de los pastos para el ganado.

En ese sentido, destacó que la práctica que apunta al desmalezamiento en fachinales de bosques muy cerrados para mejorar la productividad, el aprovechamiento de los múltiples recursos que ofrecen, la ayuda al cambio climático, y la significativa ventaja en la prevención de incendios rurales. 

fachinal

“Es un cambio de paradigma en materia de preservación y mejora de nuestros bosques nativos, se trabaja de adentro hacia afuera. La Dirección de Recursos Naturales viene trabajando hace tiempo, concretamente son tareas que se realizan dentro del bosque para mejorar la estructura del mismo. Con la gestión ministerial anterior lo hicimos en conjunto con Nación para delinear tareas preventivas de incendios forestales y sobre esa base se realizaron acciones en la Provincia. Uno de los problemas principales que tenemos en el caldenal son los incendios y los malos manejos”,  precisó.

“En función de esto nos trazamos como objetivo empezar a trabajar en la gestión de combustibles dentro del bosque, nos referimos a todos los recursos que tenemos posibilidad de usar y no usamos, como la leña, postes, rollizos y todo lo que tiene que ver con productos forestales y madereros. Son aprovechables y hay en abundancia, si no son utilizados, terminan siendo combustible para el fuego. Desde ese lugar sale la gestión del combustible que mencionamos”, manifestó.


En materia de ventajas y aprovechamiento de los recursos que ofrece el bosque, Bonnemezon destacó que “tiene un montón de otras actividades que no tienen que ver con la madera. La principal es la producción ganadera, la apicultura, la actividad de cacería que es muy importante dentro del bosque, entre otras que se desarrollan en el paraguas del bosque. Es fundamental el cuidado y la preservación de este ecosistema desde lo ambiental y lo productivo”, continuó.

“Entendiendo esto y contando con el diagnóstico de incendios y malos manejos, es que empezamos a pensar la idea de meternos al bosque y cambiar estas fisonomías complicadas del mismo como son los denominados fachinales. Son estructuras muy cerradas con mucha cantidad de arbustos y árboles donde es casi imposible la accesibilidad por parte del ganado en este caso. Empezar a revertir esa situación implica meternos y trabajar en intervenciones que tienen que ver con bajar la densidad de las plantas y arbustos que tenemos, empezar a reducir la cobertura aérea presente”, dijo.

 

Con máquinas o hacheros

El funcionario dijo que la reducción de fachinales se puede hacer con diferentes técnicas, con maquimarias como topadoras o rolos, o trabajos manuales con hacheros.

"Va a depender del estado que tienen esos bosques. Existen unos más densos que otros, y algunos asociados a otras especies más que al caldén. Para entender esa dinámica del bosque y cómo se compone se realizan los planes de manejo, que hacen una descripción en general de la propiedad en la que se va a trabajar, y con ese diagnóstico se comienzan a pensar las técnicas de intervención dentro del bosque”, explicó.

En ese sentido, Bonnemezon remarcó las dificultades de acceso en algunos territorios.“Tenemos cuestiones de escala difíciles de resolver, cuando decidimos intervenir un bosque que tienen potreros de 300 o 400 hectáreas de extensión y entramos ahí dentro a trabajar con algún tipo de tarea manual, la cantidad de trabajo y demanda de tiempo es tanto que nos hace repensar cuestiones de maquinarias, raleos o fuego", dijo.

Y aclaró que "son herramientas que bien usadas no tienen inconvenientes, además de una fuerte fiscalización sobre los trabajos que es otra pata fuerte que tiene la Dirección de Recursos Naturales. Por cada autorización que se da para estas intervenciones hay un monitoreo permanente de las labores que se están haciendo”.

“Cuando los trabajos son a escalas importantes, lo manual es casi imposible por la cantidad de gente que necesitaríamos por la degradación del bosque, lo que significa un notorio exceso de vegetación. En lugares que deberíamos tener una cantidad de 200 o 300 plantas por hectárea, en estos potreros que mencionamos, tenemos 3 o 4 mil plantas por hectárea entre arbustos y árboles de diferentes especies. Por lo que revertir esto manualmente, es muy complejo”, justificó.

“En los potreros que están más cerca de estos valores, se puede hacer manualmente e incluso es el mejor que se puede hacer siendo casi artesanal la tarea. En cambio con la maquinaria pesada no puede ser tan puntual y detallista con algunas cosas y lo venimos probando desde hace varios años. Vemos que los resultados son buenos, pero tienen un costo elevado, no son valores bajos y eso también te frena esta cuestión del manejo manual”, indicó.

El director advirtió que “esos campos y potreros como están hoy son improductivos y peligrosas por los incendios, y la cantidad acumulada de material ante la posible caída de un rayo, o un mal manejo del fuego, bajo esas condiciones va a arrasar con absolutamente todo".

"Estamos completamente seguros de que eso es algo que tenemos que cambiar. En materia de prevención de incendios rurales, la silvicultura es un cambio de paradigma absoluto, se trabaja de adentro del bosque hacia afuera para prevenir el alto grado de exposición de combustible fino y de fácil ignición, además de las ventajas para el ecosistema del bosque en sí mismo”, concluyó.

Servicios ecosistémicos

Bonnemezon se refirió a la importancia del cuidado ambiental en relación a la productividad económica. “El bosque nos brinda los denominados servicios ecosistémicos, hay cuestiones que monetariamente uno no puede medir, pero todo lo que tiene que ver con el secuestro de carbono y con el hecho de fijar el suelo por la captación de agua para el ciclo de nutrientes. Todo esto tiene un valor muy importante dentro del servicio ecosistémico que hace funcionar al ecosistema y que todo podamos disfrutar de eso", dijo.

"Estas formaciones añosas tienen un valor incalculable que económicamente no está traducido. En esta época que se habla del cambio climático, estos fachinales son grandes masas secuestradoras de carbono que tenemos fija en el suelo, que estando ahí no hay problema, pero cuando es liberado por algún fuego, se traduce directamente en el calentamiento del aire”, redondeó.

 

Línea de créditos

Por otra parte, Bonnemezon destacó el reciente lanzamiento de créditos a través del Banco de La Pampa para la realización de picadas. “Son trabajos caros que llevan tiempo, es mucha la superficie, debemos seguir pensando en las picadas perimetrales cortafuego ya que son absolutamente necesarias, pero sí debemos meternos dentro del bosque para gestionar ese combustible", dijo.

"La línea de créditos lanzada para la realización de picadas es fundamental para la estructura del funcionamiento del campo, para recorrer, para la realización de quemas prescritas como la Ley lo indica, de forma segura. El fuego nosotros lo apagamos con fuego, muy pocas veces con agua, en general la práctica es con el contrafuego. Es por eso la importancia de mantener las picadas abiertas y en condiciones”, dijo.


“Tener esta posibilidad de créditos es muy importante, ya que si todos los campos tuvieran su picada con diez metros de ancho abiertas y en condiciones, la cuestión sería distinta. Después el fuego se puede desarrollar de forma diferente en función de la meteorología que exista y a veces esas picadas son sobrepasadas como ha pasado con rutas e incluso ríos. Pero está claro que sin estas picadas no se puede hacer absolutamente nada por la manera que tenemos de controlar los incendios”, sostuvo.