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Fabiana Happel, de la Asociación de Inquilinos, culpa al "mercado inmobiliario" por el fuerte aumento en los alquileres.

La referente local de la Asociación de Inquilinos, Fabiana Happel, culpó al "mercado inmobiliario" por el fuerte aumento que tendrán los alquileres en el mes de agosto.

"La Ley de Alquileres es un derecho ganado, se comienza a alquilar de forma más justa. El único responsable de desnaturalizar la ley es el mercado inmobiliario, que por ver afectados sus propios intereses juega a demonizar la ley", dijo Happel ante una consulta de El Diario.

Y añadió: "Aún queda mucho por trabajar y esperamos que el Estado continúe acompañando, porque ahora hay que lograr desdolarizar la vivienda y pesificar".

A un año de la Ley de Alquileres, en el mes de agosto -de acuerdo al índice que promedia inflación y salarios- habrá un aumento de entre el 46 y el 48%.

Happel explicó que "se trata del porcentaje de aumento anual que rige por el Banco Central para los contratos de alquiler, según el índice promedio entre inflación y salario. Uno puede ingresar a la página del banco, cualquier día, y hacer el cálculo de lo que pagaría al año por el alquiler".

"Esto no es nuevo, este cálculo se pone en marcha el mismo día que entra en vigencia la Ley de Alquileres porque es uno de sus puntos", añadió.

"El tema es que recién ahora el Banco Central comienza a publicar los datos. Antes de que se comenzaran a publicar, cualquier persona lo podía hacer averiguando datos de inflación y salario para calcular ahí el porcentaje de aumento", completó.

"Buenas intenciones"

A pesar de que la normativa se encuentra vigente, la discusión sobre la nueva Ley de Alquileres avanza con números que ponen en evidencia la imposibilidad de su cumplimiento.

"En líneas generales, la ley tiene buenas intenciones", dijo Federico González Rouco, economista e integrante de la Mesa de Hábitat de la Fundación Pensar.

"La discusión que empezó en 2017/2018 vino a actualizar una regulación que hacía 30 años no tenía casi ningún cambio", opinó en el marco de la difusión de un trabajo donde se analizó cómo se fija el precio del alquiler y cómo evoluciona, la garantía, la extensión del plazo, el registro del contrato y la devolución del depósito.

La población joven

En la Argentina, 2,4 millones de hogares alquilan. Esto representa 18% del total de hogares del país. Mayormente los alquileres se concentran en los centros urbanos: la ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires aportan el 50%, mientras que otro 20% está en Córdoba, Santa Fe y Mendoza. En zonas más alejadas hay una menor cantidad de inquilinos.

Por otro lado, si bien la población joven de la Argentina representa el 42% de los inquilinos del país, en los conglomerados urbanos asciende a "70% de los hogares a cargo de personas entre 25 y 35 años que alquila".

A su vez, dentro del segmento joven, la mayoría accede a la vivienda a través del alquiler: en la ciudad de Buenos Aires, el 70% de los jóvenes alquila, en contraposición a un 35% de adultos (entre 35 y 65 años) y a un 14% de los mayores de 65. En Córdoba, el 52% de los jóvenes alquila, frente a un 20% de los adultos y un 7% de los adultos mayores. Algo similar sucede en Mendoza, donde alquilan el 55% de los jóvenes, el 19% de los adultos y el 8% de adultos mayores.

Un shock de aumento

En la Ley de Alquileres se estableció que los contratos fijarían su aumento una vez al año en base al ICL, que es el promedio entre la inflación y los salarios.

"A partir de la convertibilidad y la prohibición de indexación quedó todo en un gris. Entonces se dieron arreglos por izquierda que no eran ilegales pero no terminaron de estar claros. Por eso la ley crea este índice y lo hace compulsivo", destacó González Rouco.

Fue un intento de ordenar y poner una referencia para la evolución de precios en los contratos de alquiler.

El economista analizó que el hecho de que el aumento suceda una vez al año produce un "shock" en los inquilinos, a los que de un momento a otro "el alquiler les va a aumentar un 46 o 48%. Se puede pensar que entonces una renta de 25.000 pesos pasaría al siguiente mes a costar 37.000 pesos. El tema entonces es que los salarios no aumentan en esa proporción".

Desde el lado de los propietarios "el monto va perdiendo capacidad de compra durante once meses".

Por lo que esto fue generando una distorsión en el valor inicial del contrato, que es algo que no está regulado en la normativa.

De todas maneras, González Rouco explicó que en los últimos 13 años los alquileres perdieron frente a la inflación, sin embargo "sería más razonable aumentos en períodos menores" que morigeren el aumento de pronto.

Inquilinos en apuros

Al momento de firmar un contrato la búsqueda de garantes propietarios y el costo entre depósito, honorarios y primer mes de alquiler vuelven muy complejo el acceso a la vivienda para muchas personas. En la normativa vigente se flexibilizó el carácter de los garantes ya que pueden no ser propietarios.

Sin embargo, el hecho de que lo que se ofrezca es que el inquilino busque dos propuestas y el locador debe elegir, señalaron desde la Fundación Pensar, no colabora con la "discrecionalidad" de un propietario que "sin razón aparente" pueda rechazar lo que se le ofrece.

Por eso sugieren que "se elabore algún programa para amplificar el uso de garantías no propietarias".

Lo cierto es que ni siquiera para el dueño son beneficiosas las propiedades como garantías ya que son de difícil ejecución mientras que "un seguro de caución o una garantía bancaria son infinitas veces más rápidas y fáciles de cumplir".