El 22 de junio de 2001, el Estado argentino devolvió los restos de Panguiturz Gner que fueron enterrados en Leuvucó, Victorica. En momentos de la tormentosa crisis política de la Alianza se realizó la ceremonia.

El gobierno de la Alianza inició una política de apertura y diálogo con los pueblos indígenas, en consonancia con las reivindicaciones que se imponían en el mundo.  Los pueblos ranqueles iniciaron reclamos y gestiones por recuperar los restos de su más emblemático lonko.

Mientras en octubre de 2000 la renuncia del vicepresidente Carlos "Chacho" Alvarez desató una crisis política, en esos días de junio seguía el tembladeral institucional.  En el mes de diciembre vendría la debacle política de Argentina.

La historia

Luego de largas gestiones, el día 22 de junio de 2001 el Museo de La Plata entregó a la comitiva rankülche los restos del gran lonko Panguitruz Gner. Ya en La Pampa, el día 23, con una cabalgata que lo trasladó de Victorica a Leuvucó dio inició la ceremonia.

Panguitruz Gner (Mariano Rosas según el nombre que le dio su captor y padrino Juan Manuel de Rosas) gobernó en Leuvucó entre 1858 y 1877. En enero de 1879, el coronel Eduardo Racedo profanó su tumba y envió el cráneo a Estanislao Zeballos a Buenos Aires, éste luego lo donó al Museo de Ciencias Naturales de La Plata y fueron depositados en un anaquel en 1889, bajo en número de inventario 292.

La ceremonia de restitución coincidió con el regreso de la ceremonia del we tripantü al territorio, luego de casi 100 años de silenciamiento. De esta manera la vuelta del gran lonko a su tierra fue un hito para la recuperación de la espiritualidad y las reivindicaciones políticas del pueblo rankel.

Estuvieron el exsecretario de Desarrollo Social y exdirector del INAI (Instituto Nacional de Asuntos Indígenas), el ahora gobernador de Jujuy, Gerardo Morales en representación del gobierno nacional y el exgobernador de La Pampa Rubén Marín.

Los restos de Mariano Rosas fueron entregados a las 10.30 horas al Consejo de Lonkos en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata.  Y partieron hacia Santa Rosa en el avión presidencial Tango 03 y de allí fueron llevados en caravana hasta Victorica, donde fueron velados en la municipalidad, con una guardia de honor. Allí en ese salón los pueblos indígenas firmaron rendiciones y a pocos metros está el Parque Los Pisaderos, donde residieron las últimas tropas ranqueles.

Cerca del mediodía, fue  el acto oficial en la laguna de Leuvucó. La ceremonia indígena coincide con la celebración del Año Nuevo ranquel, en la madrugada del 24, y asistieron solamente los miembros de la comunidad.

Panquitruz Gner

"Gobernó desde 1858 a 1877. Con su gran capacidad y sabiduría, la Nación Mamülche recibió un gran impulso en la paz. Se sembró maíz, trigo, cebada, patatas, porotos, arvejas, sandías melones, zapallos. Y en la guerra sus tropas fueron invencibles. Murió en 1877, según la mayoría de los testimonios", recordó el lonko Germán Canhué en la revista 1° de octubre.

"En 1878, el Estado argentino consuma su gran traición a la palabra empeñada, no respetando el Tratado de Paz del 28 de julio de ese año. Tampoco el artículo 65 inciso 17 de la Constitución. Y lo que es más grave, mientras con una mano firmaban el tratado, con la otra solicitaban al Congreso autorización para llevar la frontera hasta el río Negro, mientras sigilosamente preparaban el Ejército de Ocupación", afirmó Canhué.

Las autoridades nacionales y provinciales realizaron sus discursos.

"Los ranqueles, silenciosamente hicieron este trabajo", señaló el exgobernador Rubén Marín. "Reconocer el derecho a sus tierras y a su cultura es signo de nuestra riqueza", subrayó Ana María González, excoordinadora del Instituto Nacional de Asuntos Históricos. "Es un símbolo que tiene que ayudar a consolidar la identidad de los pueblos indígenas", destacó el secretario de Desarrollo Social y director del INAI, Gerardo Morales.

"Esta restitución marcó un camino para el gobierno de La Pampa y, desde entonces se profundizó el diálogo y el acompañamiento a las comunidades en sus necesidades y derechos", asegura la secretaria de Cultura Adriana Maggio, actual presidente del Consejo Provincial Aborigen.

El organismo gestiona nuevas restituciones, aunque ya se lograron tres : Panguitruz Gner, Indio Brujo y Gherenal - y se trabaja acompañando la solicitud de la familia para el regreso del Toki Calfucurá al territorio.