Récord delictivo
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EL DIARIO digital
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Tres expolicías le encontraron una vuelta floja de papeles a la bolsa de trabajo estatal: saltearon el pequeño detalle de que los habían echado de la fuerza y se anotaron tan campantes como nuevos empleados en Salud Pública.
El truco fue de manual. A la hora de completar la declaración jurada, sufrieron una amnesia al llegar al casillero que preguntaba por cesantías previas. La maniobra les funcionó hasta que la Fiscalía de Investigaciones Administrativas descubrió la avivada y los mandó directo a tribunales por falsificación de documento público.
Un atajo administrativo muy creativo para conseguir recibo de sueldo, que empezó ocultando la libreta y terminó con un expediente penal.