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EL DIARIO digital
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La Cámara de Comercio de La Pampa fue corriendo a pedirle auxilio al Gobierno Provincial frente al ahogo financiero que sufren las pymes locales. Los muchachos de las vidrieras, que no hace mucho militaban con entusiasmo el libre mercado y alentaban el cambio de rumbo que proponía Javier Milei, ahora descubrieron que la realidad quema. Con las ventas en caída libre, se presentaron a exigir moratorias excepcionales para frenar las retenciones del SIRCREB y reclamaron al Ministerio de la Producción que interceda ante el Banco de La Pampa para poder refinanciar sus deudas con tasas bonificadas. Está visto: aplauden el ajuste fiscal en la teoría, pero cuando la licuadora les toca el bolsillo, salen desesperados a pedir el salvavidas del Estado.