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EL DIARIO digital
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El accidente ocurrió este martes en Rincón del Mangrullo, un bloque operado por YPF en Neuquén. Una violenta descompresión en una línea de gas alcanzó a dos trabajadores. Uno murió por las heridas y el sobreviviente debió ser evacuado por vía aérea a un centro asistencial.
Una nueva tragedia laboral sacudió este martes a Vaca Muerta. Un trabajador murió y otro resultó gravemente herido durante un accidente ocurrido en una planta de gas ubicada en el bloque Rincón del Mangrullo, en Neuquén.
Las primeras versiones hablaban de una explosión dentro del yacimiento. Sin embargo, con el correr de las horas se precisó que el episodio habría sido provocado por una fuerte descompresión de un caño en una planta separadora de gas.
La falla alcanzó a dos operarios que se encontraban trabajando en el lugar y desató inmediatamente el protocolo de emergencia.
Uno de ellos sufrió heridas que terminaron siendo fatales. El segundo trabajador recibió las primeras atenciones en el yacimiento y, debido a la gravedad de su cuadro, fue evacuado por vía aérea hasta un centro de salud.
YPF activó el protocolo de emergencia
El accidente ocurrió en Rincón del Mangrullo, área operada por YPF mediante un esquema de joint venture en partes iguales con Pampa Energía.
Tras el episodio, la compañía puso en marcha sus procedimientos de emergencia y desplegó personal para asistir a las víctimas y controlar las instalaciones.
Según la información difundida luego del accidente, la situación quedó bajo control, mientras comenzó el trabajo para establecer qué provocó la descompresión y cuáles fueron las circunstancias que derivaron en el episodio fatal.
La investigación será determinante para reconstruir la secuencia y establecer si existió una falla técnica, operativa o algún otro factor que pudiera haber desencadenado el accidente.
El Sindicato de Petroleros ofreció colaboración
El Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa también intervino luego de conocerse la tragedia.
La organización aclaró que los trabajadores afectados no estaban comprendidos dentro de su convenio colectivo, aunque puso a disposición su estructura y equipo sanitario para colaborar con la emergencia.
Además, expresó su acompañamiento a los familiares del operario fallecido.
La seguridad laboral vuelve al centro de la escena
El episodio vuelve a poner bajo la lupa las condiciones de seguridad en una industria que atraviesa una expansión vertiginosa y donde las operaciones involucran altas presiones, maquinaria pesada y procedimientos de elevado riesgo.
No es el primer accidente fatal registrado en la actividad hidrocarburífera de la región.
En 2024, un trabajador de 40 años murió después de que un caño de grandes dimensiones cayera sobre él mientras realizaba tareas en el equipo de perforación F19, en Bajada del Palo Oeste. Fue trasladado hasta Catriel, pero finalmente falleció debido a las lesiones.
A estos episodios se suman los graves siniestros viales relacionados con el intenso movimiento de vehículos en las rutas petroleras. En junio pasado, una colisión múltiple sobre la ruta provincial 7, a la altura de Tratayén, involucró una camioneta, un camión y una trafic y dejó una víctima fatal.
Investigan qué provocó la descompresión
Tras el accidente de este martes se desplegaron equipos de emergencia, personal sanitario y efectivos de la Policía de Neuquén.
Ahora todas las miradas estarán puestas sobre la investigación técnica. Una descompresión terminó con un trabajador muerto y otro gravemente herido, y será necesario determinar qué falló dentro de una instalación perteneciente a uno de los principales polos productivos de Vaca Muerta.
Mientras la formación no convencional rompe récords y concentra inversiones multimillonarias, la tragedia vuelve a recordar el costado más crudo de la actividad: detrás de cada pozo, planta y cañería hay trabajadores expuestos a operaciones donde una falla puede tener consecuencias irreversibles.