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La inflación podría perforar el 2% en agosto: los alimentos aflojan y empujan el índice hacia abajo

Las consultoras privadas proyectan una inflación de entre 14-en-porciento- y 18-en-porciento- para agosto impulsada por una desaceleración en el ritmo de aumento de los alimentos
Las consultoras privadas proyectan una inflación de entre 1,4% y 1,8% para agosto, impulsada por una desaceleración en el ritmo de aumento de los alimentos.

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EL DIARIO digital

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Las primeras mediciones privadas anticipan que el IPC volvería a desacelerarse durante agosto. Las estimaciones se mueven entre 1,4% y 1,8%, con los alimentos jugando un papel decisivo. Si los pronósticos aciertan, el indicador retomaría la tendencia descendente después del 2,1% registrado en julio.

Agosto podría traer un respiro para los bolsillos. Las principales consultoras privadas coinciden en que la inflación volvería a ubicarse por debajo del 2% mensual, un nivel que el Gobierno observa con particular atención después del freno registrado durante julio.

Las primeras proyecciones ubican al Índice de Precios al Consumidor (IPC) entre 1,4% y 1,8%, aunque habrá que esperar al dato definitivo del INDEC para saber si finalmente se confirma la desaceleración.

El número tiene especial relevancia política y económica: después de que julio cerrara con una inflación del 2,1%, perforar nuevamente el piso del 2% permitiría al Gobierno recuperar una de las principales banderas de su programa económico.

Las consultoras ven una inflación entre 1,4% y 1,8%

Las mediciones muestran algunas diferencias, pero todas apuntan en la misma dirección.

La Fundación Libertad y Progreso proyecta una inflación de apenas 1,4%, una de las estimaciones más bajas.

Orlando Ferreres y C&T Asesores Económicos calculan un 1,5%, mientras que Eco Go ubica el IPC en 1,6%.

Un poco más arriba aparece Analytica, con una previsión del 1,7%.

El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, en tanto, coloca la expectativa alrededor del 1,8%.

Así, aun tomando la previsión más elevada, ninguna de las estimaciones relevadas supera por ahora la barrera del 2%.

Los alimentos, esta vez, podrían jugar a favor

Una de las claves está en el comportamiento de los alimentos, un rubro particularmente sensible porque tiene una incidencia directa sobre el gasto cotidiano de los hogares.

Las mediciones privadas vienen detectando un menor ritmo de aumento e incluso retrocesos semanales en algunos productos.

Si esa tendencia consigue sostenerse durante los últimos días del mes, podría convertirse en uno de los factores decisivos para que el índice general cierre por debajo del registro de julio.

Y allí está buena parte de la batalla contra la inflación: no alcanza con que bajen determinados componentes alejados del consumo diario. Para que la desaceleración se sienta realmente en la calle, los alimentos tienen que acompañar.

El Gobierno mira de cerca el número

Una inflación inferior al 2% significaría volver a los registros más bajos alcanzados durante la actual gestión y permitiría recuperar el sendero descendente que había mostrado cierta resistencia durante julio.

Además, las expectativas del mercado anticipan que los próximos meses también podrían mantenerse por debajo de esa barrera, aunque el escenario dependerá del comportamiento de alimentos, servicios, tarifas y del frente cambiario.

Por ahora son proyecciones. La inflación oficial todavía no está escrita.

Será el INDEC el encargado de ponerle el número definitivo a agosto. Pero las primeras mediciones privadas empiezan a marcar una tendencia que el Gobierno seguramente buscará capitalizar: después del 2,1% de julio, el IPC podría volver a arrancar con "1".

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