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EL DIARIO digital
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La tragedia que golpeó a Venezuela continúa agravándose. El último balance oficial confirmó que la cifra de víctimas fatales por el doble terremoto ocurrido el pasado 24 de junio ascendió a 3.535 personas, mientras que 16.740 resultaron heridas, en lo que ya es considerado el desastre sísmico más grave de la historia reciente del país.
El nuevo informe, difundido este lunes, refleja un incremento de 193 fallecidos respecto del reporte anterior y evidencia la dramática evolución de una emergencia que mantiene en vilo a millones de venezolanos.
La Guaira, el epicentro de la devastación
Los movimientos telúricos, de magnitudes 7,2 y 7,5, sacudieron a Caracas y a otros seis estados del norte venezolano. Sin embargo, La Guaira continúa siendo el distrito más castigado, con centenares de edificios destruidos y equipos de rescate que trabajan sin descanso entre los escombros.
A doce días del desastre, las tareas dejaron de centrarse en la búsqueda de sobrevivientes para dar paso, principalmente, a la recuperación de cuerpos y la remoción de estructuras colapsadas. Aunque las esperanzas de encontrar personas con vida disminuyen con el correr de las horas, familiares, voluntarios y rescatistas siguen recorriendo los sectores más afectados.
Miles de evacuados y una crisis humanitaria en desarrollo
Según los datos oficiales, 6.462 personas fueron rescatadas desde el inicio de las operaciones, una cifra que permanece sin cambios desde el jueves pasado.
Además, más de 17.000 habitantes quedaron sin vivienda, lo que obligó al Gobierno a habilitar 82 campamentos temporales para alojar a los damnificados.
El balance también revela el enorme impacto sobre la infraestructura: 856 edificios sufrieron daños y 190 colapsaron completamente, dejando barrios enteros reducidos a escombros.
Para enfrentar la emergencia fueron desplegados 29.567 efectivos militares y de fuerzas de seguridad, junto con 27.930 voluntarios que colaboran en las tareas de asistencia.
En paralelo, las autoridades informaron que ya brindaron ayuda a 86.794 familias y distribuyeron 9.603 toneladas de alimentos en las regiones afectadas.
Crece la preocupación por los desaparecidos
Uno de los aspectos que genera mayor incertidumbre continúa siendo el número de personas desaparecidas. El Gobierno no volvió a actualizar ese dato desde los primeros días posteriores al terremoto, mientras que organizaciones humanitarias y plataformas ciudadanas sostienen que la cantidad de personas sin localizar podría ser considerablemente superior a la reconocida oficialmente.
Un cementerio de emergencia para las víctimas sin identificar
La magnitud de la tragedia también obligó a habilitar un sector especial en el cementerio La Esperanza, destinado a la inhumación de cuerpos que todavía no pudieron ser identificados.
En ese lugar, decenas de tumbas provisorias permanecen marcadas con cruces blancas y códigos de registro, mientras las autoridades avanzan con las tareas de identificación para permitir que las familias puedan despedir a sus seres queridos.
Mientras algunos equipos internacionales comenzaron a retirarse del país tras concluir su misión, otros continúan colaborando junto a bomberos, Defensa Civil, voluntarios y vecinos que siguen removiendo escombros en busca de víctimas.
El antecedente más grave hasta ahora había sido el terremoto de 1967, que dejó 245 muertos en las cercanías de Caracas. La catástrofe del 24 de junio superó ampliamente aquella marca y dejó a Venezuela enfrentando una de las mayores emergencias humanitarias de su historia.