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EL DIARIO digital
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La tensión entre Cuba y Estados Unidos volvió a escalar luego de que el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, respondiera a las recientes declaraciones de Donald Trump y afirmara que la isla está preparada para enfrentar cualquier escenario, aunque reiteró que su gobierno no busca un conflicto militar.
Las declaraciones del mandatario fueron realizadas durante una entrevista con la cadena británica Sky News, en medio de un creciente endurecimiento del discurso entre Washington y La Habana.
"No queremos una guerra"
Díaz-Canel sostuvo que Cuba mantiene una postura pacífica, pero advirtió que el país está preparado para defender su soberanía en caso de una eventual agresión.
"No queremos una guerra, pero tampoco le tenemos miedo. Nos estamos preparando para que no nos tome por sorpresa ni seamos derrotados", afirmó.
El presidente cubano remarcó que su administración no promoverá una confrontación armada, aunque aseguró que las Fuerzas Armadas permanecen preparadas para responder ante cualquier amenaza.
Acusó a Estados Unidos de impulsar una "guerra psicológica"
Durante la entrevista, Díaz-Canel cuestionó el discurso de la administración estadounidense y sostuvo que las advertencias provenientes de Washington forman parte de una estrategia destinada a generar incertidumbre dentro de la isla.
Según expresó, se trata de una campaña de "guerra psicológica" orientada a intimidar a la población cubana y ejercer presión política sobre el gobierno.
Además, calificó esas acciones como una "afrenta" a la soberanía nacional.
Defensa de la independencia cubana
El mandatario insistió en que Cuba no representa una amenaza para ningún país y reiteró que continuará defendiendo su autonomía frente a cualquier presión externa.
"Cuba es un país de paz", afirmó, al tiempo que aseguró que la isla no renunciará a su independencia ni aceptará condicionamientos de otros gobiernos.
Un nuevo capítulo en la tensión entre Washington y La Habana
Las declaraciones de Díaz-Canel llegan pocos días después de que Donald Trump asegurara que Cuba "se está acercando" a la órbita de Estados Unidos y mientras la Casa Blanca mantiene una política de mayor presión sobre el régimen cubano mediante nuevas sanciones económicas y restricciones dirigidas a funcionarios y empresas estatales.
El nuevo intercambio de declaraciones refleja el aumento de la tensión diplomática entre ambos países y anticipa un escenario de mayor confrontación política en los próximos meses.