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EL DIARIO digital
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió con una declaración sobre el futuro de las relaciones con Cuba al asegurar que la isla "se está acercando" a la órbita estadounidense. La frase fue pronunciada durante un acto oficial en Dakota del Norte y despertó nuevas especulaciones sobre el escenario político entre ambos países.
El mandatario realizó la afirmación durante la inauguración de la nueva Biblioteca Presidencial Theodore Roosevelt, en la ciudad de Medora, aunque evitó brindar detalles sobre los motivos que sustentan su análisis.
"Cuba se está acercando"
Durante su discurso, Trump sostuvo que, después de décadas de distanciamiento, observa señales de un cambio en la posición de La Habana.
"Cuba, después de muchas, muchas décadas, se está acercando a nuestra órbita", afirmó el presidente estadounidense ante los asistentes al evento.
El mandatario no explicó cuáles son los elementos que lo llevan a esa conclusión ni anunció modificaciones en la política exterior de Washington hacia la isla.
Reformas económicas y nuevas sanciones
Las declaraciones llegan pocos días después de que el Gobierno de Miguel Díaz-Canel aprobara un paquete de medidas orientadas a flexibilizar distintos sectores de la economía cubana, una decisión que algunos analistas interpretan como un intento de generar mayor apertura económica frente a la profunda crisis que atraviesa el país.
Al mismo tiempo, la administración de Trump endureció recientemente su política hacia La Habana mediante nuevas sanciones contra funcionarios de la cúpula política y militar cubana, además de restricciones dirigidas a empresas vinculadas al Estado.
Un vínculo que sigue marcado por la tensión
Pese a las declaraciones del mandatario, las relaciones entre Estados Unidos y Cuba continúan atravesadas por diferencias políticas, económicas y diplomáticas que persisten desde hace más de seis décadas.
Las medidas adoptadas por ambos gobiernos durante las últimas semanas reflejan un escenario complejo, en el que conviven señales de reformas internas en la isla con una política de presión sostenida desde Washington.
Por ahora, las palabras de Trump no estuvieron acompañadas de anuncios concretos, aunque volvieron a instalar el debate sobre la evolución del vínculo bilateral y el futuro de las relaciones entre ambos países.