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EL DIARIO digital
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A un año de la ratificación de su condena en la causa Vialidad, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner volvió a aparecer este miércoles en el balcón de su domicilio del barrio porteño de Constitución, donde cumple prisión domiciliaria. Su salida fue recibida con aplausos, cánticos y muestras de respaldo por parte de cientos de militantes que se congregaron frente al edificio para acompañarla en una fecha cargada de simbolismo político.
Vestida con un suéter verde y jeans, la actual presidenta del Partido Justicialista saludó sonriente a los simpatizantes que se acercaron hasta la vivienda ubicada en la calle San José 1111. Desde el balcón agradeció las expresiones de apoyo mientras la militancia respondía con banderas, canciones y consignas en defensa de la exmandataria.
La concentración fue impulsada principalmente por La Cámpora, que organizó una serie de actividades y movilizaciones en distintos puntos del país bajo consignas que cuestionan la condena judicial y reclaman la liberación de la exjefa de Estado.
La jornada recordó una fecha clave para el kirchnerismo. El 10 de junio de 2025, la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos contra Cristina Kirchner en el marco de la causa Vialidad. La resolución marcó un punto de inflexión en la carrera política de la dirigente y abrió una nueva etapa de confrontación entre el kirchnerismo y el Poder Judicial.
Días después de aquella decisión, la Justicia autorizó que la pena fuera cumplida bajo la modalidad de prisión domiciliaria, teniendo en cuenta cuestiones vinculadas a su edad y a las condiciones de seguridad necesarias para garantizar el cumplimiento de la condena.
La reaparición de Cristina en el balcón volvió a convertirse en una imagen de fuerte impacto político. Mientras sus seguidores denuncian una persecución judicial y mantienen activo el reclamo por su liberación, los sectores opositores sostienen que la condena representa la confirmación de un proceso judicial que atravesó todas las instancias legales.
Un año después de la decisión de la Corte Suprema, la figura de Cristina Kirchner continúa ocupando un lugar central en el escenario político argentino, con una militancia movilizada y un debate que sigue dividiendo aguas dentro de la sociedad.