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EL DIARIO digital
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El Gobierno argentino terminó pagando caro el auxilio financiero que recibió de Estados Unidos para frenar la tensión cambiaria en plena previa electoral de 2025. Según reveló el balance oficial del Banco Central de la República Argentina, la entidad desembolsó USD 17,74 millones en intereses por utilizar parte del swap acordado con el Tesoro norteamericano.
La operación había sido diseñada en medio de un escenario explosivo: reservas internacionales en niveles críticos, presión sobre el dólar y fuerte incertidumbre política antes de las legislativas que terminaron consolidando al oficialismo de Javier Milei.
El acuerdo financiero fue firmado el 18 de octubre de 2025 entre el BCRA y el Tesoro estadounidense, durante las gestiones de Milei y Donald Trump. El mecanismo habilitaba asistencia por hasta USD 20.000 millones, aunque finalmente solo se utilizó un tramo de USD 2.500 millones.
El operativo para frenar la tensión cambiaria
De acuerdo con los Estados Contables del ejercicio 2025 del Banco Central, presidido por Santiago Bausili, la asistencia estadounidense buscó reforzar las reservas internacionales y contener la volatilidad del mercado cambiario en semanas donde el dólar mostraba fuertes movimientos.
El informe oficial sostiene que el apoyo financiero permitió fortalecer la capacidad de respuesta frente a "episodios de volatilidad en los mercados cambiarios y de capitales", además de sostener el funcionamiento del mercado antes de los comicios.

Sin embargo, el préstamo no salió gratis. El BCRA terminó pagando casi 18 millones de dólares en intereses por el uso de esos fondos.
Cómo devolvió Argentina el dinero
El swap fue utilizado y cancelado dentro del mismo ejercicio fiscal. Para devolver el dinero a Estados Unidos, el Banco Central recurrió posteriormente a un préstamo del Banco Internacional de Pagos (BIS), organismo financiero internacional con sede en Suiza que nuclea a bancos centrales de todo el mundo.
A comienzos de 2026, tanto Washington como la administración argentina confirmaron que el monto había sido reintegrado en su totalidad.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, destacó públicamente que Argentina devolvió "rápida y completamente" los fondos otorgados a través del Fondo de Estabilización Cambiaria (ESF).
El trasfondo político y financiero
La intervención de Estados Unidos ocurrió en uno de los momentos más sensibles para la economía argentina. Con reservas debilitadas y el mercado atento al resultado electoral, el acuerdo funcionó como una señal política y financiera de respaldo internacional al Gobierno de Milei.
Tras la victoria oficialista en las legislativas, el clima financiero comenzó a estabilizarse y el dólar mayorista redujo considerablemente su volatilidad.
Pero el episodio dejó un dato contundente: contener la presión cambiaria antes de las elecciones tuvo un costo millonario para el Banco Central argentino.