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EL DIARIO digital
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a tensar la relación con Cuba y lanzó declaraciones explosivas sobre el futuro de la isla. Durante una entrevista televisiva, aseguró que el régimen cubano "tendrá que venir hacia nosotros" y calificó al país caribeño como "una nación fallida".
Las palabras del mandatario llegaron en un momento extremadamente delicado para La Habana, golpeada por una profunda crisis energética, falta de combustible, apagones masivos y crecientes protestas sociales.
En diálogo con Fox News, Trump se mostró convencido de que Washington logrará modificar el rumbo político de la isla y reducir la influencia de China en la región.
"Creo que vamos a cambiar el rumbo", afirmó el republicano, dejando en claro que la Casa Blanca mantiene una estrategia de máxima presión sobre el gobierno cubano.
La inesperada visita de la CIA a La Habana
Mientras el discurso político sube de temperatura, también comenzaron movimientos silenciosos entre ambos países. Esta semana, el director de la CIA, John Ratcliffe, viajó a La Habana para mantener reuniones reservadas con altos funcionarios cubanos.
El encuentro sorprendió por tratarse de un hecho inusual tras años de relaciones congeladas. Según trascendió, durante las conversaciones se abordaron temas sensibles vinculados a inteligencia, seguridad regional y la dramática situación económica que atraviesa la isla.
Cuba, al borde de una crisis total
La situación interna en Cuba se volvió cada vez más crítica durante los últimos meses. El propio ministro de Energía cubano, Vicente de la O Levy, reconoció recientemente que el país se quedó sin reservas de diésel ni fuel oil, agravando los cortes de electricidad y la paralización de distintos sectores.
Desde enero, la administración Trump endureció sanciones y profundizó el bloqueo energético sobre la isla, una medida que aceleró aún más el deterioro económico.
En paralelo, Washington analiza avanzar judicialmente contra Raúl Castro por el derribo de avionetas de la organización Brothers to the Rescue ocurrido en 1996, un episodio que todavía genera tensión diplomática entre ambos países.
Negociaciones secretas y temor a un colapso
A pesar del duro discurso público, funcionarios estadounidenses y cubanos mantienen negociaciones reservadas para evitar un colapso aún mayor en la isla. Las conversaciones incluirían posibles acuerdos de ayuda humanitaria y mecanismos para contener la inestabilidad regional.
Con Cuba atravesando uno de sus momentos más críticos en décadas, la relación con Estados Unidos vuelve a entrar en una etapa impredecible, marcada por amenazas, presión política y contactos diplomáticos bajo extrema reserva.