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EL DIARIO digital
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La crisis política en Filipinas escaló este miércoles a un nivel explosivo. Un operativo para detener al senador Ronald dela Rosa terminó envuelto en disparos, evacuaciones y escenas de máxima tensión dentro del propio Senado.
El legislador, conocido popularmente como "Bato", permanece atrincherado desde hace días luego de que la Corte Penal Internacional emitiera una orden de arresto en su contra.
Disparos dentro del Senado
Según reportaron medios locales, durante el operativo se escucharon al menos diez disparos en el segundo piso del edificio legislativo.
La situación obligó a evacuar:
Periodistas
Empleados
Personal administrativo
Hasta ahora no está claro:
Quién efectuó los disparos
Si hubo enfrentamientos
O en qué contexto exacto se produjeron los tiros
La falta de información oficial alimentó aún más el clima de incertidumbre.
El mensaje desesperado de "Bato"
En medio del caos, el propio Dela Rosa publicó un mensaje en redes sociales que reflejó el nivel de tensión:
"El Senado está siendo atacado. ¡Por favor ayúdennos!"
Horas después, el presidente del Senado, Alan Peter Cayetano, intentó bajar la tensión y aseguró que todas las personas presentes estaban a salvo.
El trasfondo: la guerra contra las drogas
El caso tiene una dimensión mucho más profunda que un operativo policial.
Dela Rosa fue jefe de la Policía Nacional durante el gobierno de Rodrigo Duterte, período marcado por la brutal guerra contra el narcotráfico impulsada por el entonces mandatario.
Esa política dejó miles de muertos y múltiples denuncias internacionales por ejecuciones extrajudiciales.
Actualmente, Duterte permanece detenido en La Haya mientras avanza la investigación internacional.
Qué acusa la Corte Penal Internacional
La CPI sostiene que Dela Rosa tuvo un rol clave en el diseño e implementación de políticas represivas que derivaron en violaciones graves a los derechos humanos.
Según la acusación:
Sus declaraciones públicas habrían alentado prácticas ilegales
Existió tolerancia estatal frente a ejecuciones extrajudiciales
Las fuerzas de seguridad actuaron bajo un esquema sistemático de violencia
Un país al borde de otra fractura política
El operativo fallido y las escenas de tensión dentro del Senado profundizan una crisis institucional cada vez más delicada en Filipinas.
Porque el conflicto ya no gira solo alrededor de una causa judicial internacional. También pone en juego:
El poder político residual del sector ligado a Duterte
La capacidad del Estado para ejecutar decisiones judiciales
La estabilidad institucional del país
Y mientras Dela Rosa sigue atrincherado, Filipinas vuelve a quedar atrapada entre política, violencia y justicia internacional.