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EL DIARIO digital
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La preocupación internacional crece alrededor del crucero MV Hondius, que permanece aislado frente a las costas de Cabo Verde tras un brote de hantavirus que ya dejó tres muertos y al menos ocho casos sospechosos. La situación encendió alertas sanitarias internacionales debido a que la cepa detectada sería la variante Andes, una de las pocas formas del virus con capacidad de transmisión entre humanos.
La Organización Mundial de la Salud sigue de cerca la evolución del caso mientras se coordinan protocolos para permitir el eventual ingreso del barco a las Islas Canarias. El crucero había partido desde Argentina rumbo a territorio español cuando comenzaron a detectarse los primeros cuadros compatibles con la enfermedad.
Hasta el momento, tres contagios fueron confirmados mediante análisis de laboratorio realizados en Suiza y Sudáfrica, mientras que otros cinco pasajeros permanecen bajo observación médica por síntomas compatibles con el virus.
El escenario genera máxima tensión por las características particulares de la cepa Andes, asociada históricamente a brotes en regiones de Argentina y Chile. A diferencia de otros hantavirus, esta variante puede transmitirse de persona a persona en determinadas circunstancias, algo que obliga a extremar medidas de aislamiento y seguimiento epidemiológico.
El Gobierno español confirmó que permitirá el ingreso de la embarcación a Canarias bajo criterios humanitarios y en cumplimiento de protocolos internacionales. Mientras tanto, autoridades sanitarias regionales y organismos internacionales trabajan contrarreloj para definir procedimientos de cuarentena, controles médicos y posibles evacuaciones sanitarias.
La consejera de Salud del Principado de Asturias, Concepción Saavedra, señaló que mantienen contacto permanente con el Ministerio de Sanidad español debido a la presencia de pasajeros asturianos a bordo y reconoció que todavía esperan precisiones sobre el operativo sanitario que se desplegará cuando el barco finalmente atraque.
Por su parte, la empresa Oceanwide Expeditions, responsable del crucero, informó que continúa negociando con las autoridades los detalles del desembarco y las medidas de control epidemiológico. Entre las prioridades figuran los procedimientos de cribado, las cuarentenas preventivas y la asistencia médica para pasajeros y tripulación.
El caso ya genera fuerte impacto internacional no solo por la cantidad de afectados, sino también por el temor a que se confirme una transmisión sostenida dentro del barco. Mientras el MV Hondius sigue detenido en aguas africanas, crece la expectativa por conocer el alcance real del brote y las conclusiones sanitarias que podrían surgir de uno de los episodios epidemiológicos más delicados de los últimos años en alta mar.