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EL DIARIO digital
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Después de casi cuatro meses de tensión financiera y desconfianza, el riesgo país volvió a perforar la barrera psicológica de los 500 puntos y encendió el optimismo en el mercado. El indicador elaborado por JPMorgan Chase cayó este lunes hasta las 498 unidades, su nivel más bajo desde fines de enero.
La baja representa una señal clave para el gobierno de Javier Milei, que busca consolidar la estabilidad financiera mientras enfrenta un exigente calendario de vencimientos de deuda y las metas impuestas por el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.
El indicador venía golpeado desde fines de febrero, cuando la escalada bélica en Medio Oriente disparó la incertidumbre global y empujó el riesgo país por encima de los 630 puntos hacia finales de marzo. Sin embargo, el clima comenzó a cambiar con el inicio de negociaciones entre Estados Unidos e Irán, lo que alivió parcialmente las tensiones internacionales.
En paralelo, el mercado recibió con entusiasmo la aprobación técnica de la segunda revisión del acuerdo con el FMI y las gestiones impulsadas por el ministro de Economía, Luis Caputo, para conseguir respaldo financiero de organismos internacionales sin utilizar reservas del Banco Central.
La mejora también se apoyó en la recuperación de los bonos argentinos, favorecida por una reciente suba en la calificación de la deuda soberana realizada por una importante firma internacional. Como suele ocurrir, cuando los bonos suben, el riesgo país baja.
Detrás de la reacción positiva aparece una lectura cada vez más extendida entre los inversores: el Gobierno empieza a mostrar señales concretas sobre cómo piensa afrontar los próximos vencimientos de deuda sin romper el delicado equilibrio fiscal y cambiario.
Aun así, el desafío sigue siendo enorme. Según estimaciones de GMA Capital, entre 2026 y 2027 la Argentina enfrentará vencimientos por más de 14.500 millones de dólares en bonos Bonares y Globales.
Aunque el oficialismo insiste en que no planea volver este año al mercado internacional de deuda, muchos analistas creen que tarde o temprano esa puerta deberá reabrirse. En ese sentido, especialistas de Portfolio Personal Inversiones sostienen que la zona verdaderamente cómoda para recuperar acceso al crédito externo se ubica entre los 400 y 450 puntos.
Por ahora, la caída debajo de los 500 puntos funciona como una bocanada de aire para el equipo económico. Y también como un dato político: el mercado, al menos por el momento, decidió volver a darle crédito al plan Milei-Caputo.