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EL DIARIO digital
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Menos papeles, más velocidad
El Registro Nacional de Armas eliminó la exigencia de presentar habilitaciones municipales para una serie de trámites administrativos.
La medida, oficializada en el Boletín Oficial y firmada por Juan Pablo Allan, se alinea con la lógica de desregulación impulsada por el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023.
El argumento es directo: menos requisitos redundantes, menos demoras.
Qué cambia en concreto
La decisión impacta en trámites vinculados a:
Inscripción y rehabilitación de fábricas
Depósitos y almacenamiento de sustancias controladas (como nitrato de amonio)
Agencias de seguridad
Transportadoras de caudales
Entidades financieras
Desde ahora, ya no será obligatorio presentar habilitaciones municipales para gestiones como altas, reaperturas o cambios de domicilio.
En su lugar, bastará con una certificación de la autoridad competente.
El problema que buscaban resolver
Según el organismo, el viejo esquema generaba un cuello de botella:
Requisitos duplicados
Criterios distintos según cada municipio
Trámites más lentos y engorrosos
En otras palabras, una burocracia fragmentada que complicaba la operatoria a nivel nacional.
La advertencia: no es un "vale todo"
El cambio no elimina las regulaciones locales. Las habilitaciones municipales siguen existiendo, pero ya no forman parte del trámite ante el organismo nacional.
Cada jurisdicción mantiene la responsabilidad de controlar:
Condiciones de funcionamiento
Normativas de seguridad
Habilitaciones correspondientes
Es decir, el control no desaparece se descentraliza.
Qué normas quedan atrás
La resolución también deja sin efecto partes de regulaciones anteriores, como las disposiciones 220/08 y modificaciones posteriores, que exigían este requisito.
El nuevo esquema ya está vigente.
Desregulación con tensión de fondo
La medida encaja en una política más amplia: simplificar el Estado para acelerar procesos.
Pero en áreas sensibles como armas, explosivos o seguridad privada, la discusión no es solo administrativa.
Es política.
Porque cada requisito que se elimina agiliza pero también abre el debate sobre si el control queda igual de firme o empieza a perder espesor.