Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
El fiscal federal Pedro Simón solicitó la detención del presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio Tapia, junto a su entorno y al dirigente Pablo Toviggino.
La acusación no es menor:
asociación ilícita agravada y lavado de activos, delitos con penas que arrancan en los 8 años de prisión.
Además, el fiscal pidió allanamientos, peritajes y la inhibición general de bienes sobre un entramado que incluye empresas, propiedades y vehículos.
Una estructura bajo sospecha
Según la investigación, existiría una organización que habría operado durante años para desviar fondos de la AFA mediante distintos mecanismos:
Facturación apócrifa
Operaciones con dólar blue
Evasión impositiva
Compra de bienes a través de sociedades
El eje central es Toviggino, señalado como el articulador de una red empresarial que habría servido para canalizar y "blanquear" dinero.
Cómo funcionaba el esquema
El fiscal describió un circuito en tres etapas:
1. Ingreso del dinero
Fondos presuntamente obtenidos de forma irregular ingresaban al sistema mediante una red de empresas vinculadas.
2. Estratificación
Las firmas emitían facturas entre sí para dificultar el rastreo del dinero, generando un laberinto contable.
3. Reintroducción
El dinero terminaba en bienes:
propiedades, vehículos, inversiones financieras y activos adquiridos a nombre de sociedades pero para uso personal.
El rol de Tapia bajo la lupa
Para el fiscal, Tapia habría tenido un rol clave al autorizar transferencias desde la AFA hacia empresas vinculadas al esquema.
La sospecha es que, en su posición, permitió la salida de fondos que luego habrían sido reciclados dentro de la estructura investigada.
Un entramado que salpica a muchos
El expediente no se limita a dos nombres. Incluye a familiares, empresarios y decenas de sociedades, además de una lista de sospechosos que amplía el alcance del caso.
Incluso aparece mencionada una empresa vinculada a negocios internacionales del fútbol argentino, lo que eleva la escala del conflicto.
Riesgo procesal y pedido de prisión
Simón justificó el pedido de detención en un argumento clave:
el poder económico y la capacidad de los acusados podrían entorpecer la investigación o facilitar una eventual fuga.
Por eso solicitó prisión preventiva mientras avanza la causa.
Un terremoto institucional en puerta
El caso recién empieza, pero el impacto ya es evidente. Si la Justicia avanza, no solo se pondrá en juego el futuro de dirigentes clave, sino también la credibilidad de la estructura que maneja el fútbol argentino.
Porque cuando la pelota deja de rodar y entran los expedientes, el partido se juega en otro terreno y ahí no hay margen para gambetas.