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EL DIARIO digital
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El nuevo capítulo judicial por la muerte de Diego Armando Maradona arrancó con una escena cargada de tensión. En el banquillo, el neurocirujano Leopoldo Luque eligió no esquivar el foco: declaró ante el tribunal y se declaró inocente sin rodeos.
La audiencia se desarrolló en el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro, donde Luque se convirtió en el primero de los siete imputados en prestar declaración en este segundo proceso que busca determinar si hubo responsabilidades penales en una de las muertes más conmocionantes del país.
"No vengo a opinar, vengo con evidencia"
Luque no improvisó. Llegó con documentación, estudios médicos y un discurso preparado para sostener su defensa. "Soy inocente, lamento mucho su muerte", dijo al comenzar, marcando una línea clara: separar la tragedia del delito.
El eje de su estrategia apunta directo al diagnóstico clínico. Según expuso, la autopsia determinó que Maradona murió por una insuficiencia cardíaca crónica con miocardiopatía dilatada que se agravó por falta de tratamiento. Para reforzar su postura, el médico citó papers de la Unión Europea de Cardiología.
"No vengo a decir lo que me parece, vengo a decir lo que está escrito", lanzó, en un intento por correr la discusión del terreno emocional al científico.
La acusación: una figura pesada
El neurocirujano enfrenta un cargo delicado: homicidio simple con dolo eventual. En términos judiciales, implica que habría actuado con negligencia consciente, sabiendo que su conducta podía derivar en la muerte del paciente.
No está solo. Son siete los imputados en una causa que sigue generando repercusiones y mantiene en vilo a la opinión pública.
Un juicio con más que responsabilidades médicas en juego
Lo que se discute no es solo un tratamiento. Es el contexto completo en el que murió Maradona: su internación domiciliaria, los controles, las decisiones médicas y la cadena de responsabilidades.
Cada testimonio suma presión en un expediente que combina medicina, derecho y un fuerte componente simbólico. Porque no se trata de cualquier paciente.
- El arranque de una batalla judicial larga
- La declaración de Luque marca apenas el inicio de un proceso que promete ser extenso y cargado de pericias, testimonios y contrapuntos técnicos.
- Por ahora, la defensa ya fijó su postura: no hubo delito, hubo una enfermedad.
- La Justicia tendrá que decidir si eso alcanza o si detrás de la muerte de Maradona hubo algo más que un cuadro clínico que se descontroló.
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