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EL DIARIO digital
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El gobierno de Javier Milei presentó este viernes un ambicioso plan de inversiones junto a empresas farmacéuticas internacionales que promete inyectar US$8000 millones en investigación clínica en la Argentina durante los próximos seis años.
El anuncio se realizó en la Casa Rosada y fue encabezado por Milei junto al ministro de Salud, Mario Lugones, en una reunión con representantes de la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEMe), entidad que agrupa a compañías biofarmacéuticas dedicadas a la investigación y desarrollo de medicamentos innovadores.
Según lo informado, el compromiso contempla inversiones acumuladas entre 2026 y 2032 destinadas principalmente a investigación clínica, uno de los sectores que más dólares genera dentro de la economía del conocimiento.
Del encuentro participaron directivos de gigantes farmacéuticos internacionales como Merck & Co., Roche, Bristol Myers Squibb, Novartis, GlaxoSmithKline, Sanofi y Pfizer.
Desde CAEMe destacaron que actualmente más de 50.000 pacientes participan en alrededor de 1000 estudios clínicos en todo el país y remarcaron que durante 2025 se aprobaron 290 nuevas investigaciones, un 8% más que el año anterior.
El presidente de la entidad, Gastón Domingues Caetano, aseguró que el acuerdo representa "un hito para la salud y la ciencia en Argentina" y sostuvo que permitirá que pacientes argentinos accedan a tratamientos innovadores al mismo tiempo que los países más desarrollados.
Además del impacto sanitario, el oficialismo busca mostrar el plan como una fuerte señal de confianza internacional en medio de la estrategia económica libertaria.
La iniciativa también aparece ligada al debate sobre el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT), una discusión que enfrenta a laboratorios internacionales y nacionales por el futuro de la propiedad intelectual farmacéutica en el país.
Mientras los laboratorios agrupados en CAEMe respaldan una mayor convergencia con estándares internacionales para atraer inversiones y potenciar la innovación, sectores de la industria local advierten sobre posibles efectos negativos en la producción de medicamentos genéricos y la competencia interna.
En paralelo, el Gobierno apuesta a consolidar a la Argentina como un centro regional de investigación clínica, apoyándose en la calidad de sus profesionales, científicos e infraestructura médica.
La jugada también tiene un fuerte componente económico: según datos difundidos por la cámara empresaria, la investigación clínica explica el 95% de la inversión privada en I+D vinculada al sector farmacéutico y representa uno de los principales generadores de divisas asociados al conocimiento.
Con inversiones multimillonarias, laboratorios globales y un debate abierto sobre patentes e innovación, el Gobierno busca mostrar que la Argentina puede transformarse en un jugador fuerte dentro de la industria farmacéutica internacional.