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EL DIARIO digital
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Pensión no contributiva: quiénes pueden cobrarla y qué exige el Estado
La pensión no contributiva es uno de los instrumentos más sensibles del sistema social argentino. Apunta directo a quienes quedaron fuera del circuito formal: personas sin aportes suficientes, sin jubilación y con ingresos que no alcanzan.
El beneficio está regulado por la Ley 13.478 y se tramita a través de la ANSES. Pero antes de ilusionarse, hay que pasar el filtro.
Los requisitos clave
El primero es básico: residencia. Hay que ser argentino nativo, naturalizado o extranjero con residencia legal en el país.
El segundo, y más determinante, es el económico. El Estado analiza si realmente estás en situación de vulnerabilidad. No solo mira tus ingresos, también los de tu grupo familiar y los bienes que tengas. Si el número no cierra, no hay pensión.
Después viene la edad:
Mujeres: mínimo 60 años
Hombres: mínimo 65 años
Aunque hay una excepción fuerte: en casos de discapacidad, no hay límite etario.
Otro punto que suele generar rechazos: la incompatibilidad. Si ya cobrás una jubilación, pensión u otro beneficio similar, quedás automáticamente afuera.
Cómo se tramita
El proceso se inicia en ANSES, donde hay que presentar documentación que respalde toda la situación declarada. Y acá no hay margen para errores: cualquier inconsistencia puede frenar o demorar el trámite.
Un beneficio clave pero con letra chica
En medio de un contexto económico complejo, estas pensiones siguen siendo un sostén para quienes no tienen otra entrada. Pero también reflejan una realidad incómoda: cada vez más personas dependen de este tipo de asistencia para cubrir lo básico.
La pensión no contributiva no es un ingreso extra. Es, para muchos, la diferencia entre subsistir o quedar completamente a la deriva.
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