El Diario Electrónico

El FMI aplaude a Argentina en medio del caos global… pero deja una advertencia incómoda sobre la mesa

Escuchá esta nota

EL DIARIO digital

minutos

En un mundo sacudido por la guerra en Medio Oriente y con los precios de la energía disparados, Argentina recibió un guiño inesperado desde Washington. El Fondo Monetario Internacional (FMI) destacó que el país, al menos por ahora, viene esquivando el impacto del shock energético mejor de lo previsto. Pero detrás del elogio, hay una letra chica que no pasa desapercibida.

De importador crónico a jugador energético: el giro que celebra el FMI

La clave del reconocimiento está en un cambio estructural que el propio organismo subraya: Argentina dejó de ser un importador neto de energía para convertirse en exportador.

Según la vocera del FMI, Julie Kozack, ese giro explica por qué el país logró amortiguar el golpe de la suba internacional del petróleo y el gas, que ya superan niveles críticos.

El dato que entusiasma:

- Se proyectan exportaciones netas por unos US$8000 millones en petróleo y gas a mediano plazo.

- Un contraste fuerte si se lo compara con 2022, cuando la crisis energética global encontraba a Argentina del lado más vulnerable.

- El acuerdo sigue en marcha… bajo la lupa

El respaldo del FMI no llega solo en términos discursivos. También se enmarca en la segunda revisión del acuerdo por US$20.000 millones firmado en 2025, que sigue en negociación.

Desde el organismo aseguran que las conversaciones "avanzan", aunque sin dar definiciones concretas. Traducción: hay progreso, pero todavía no hay garantías.

- En paralelo, el Fondo volvió a destacar dos puntos sensibles del programa económico:

- La acumulación de reservas del Banco Central.

- Las reformas estructurales impulsadas por el Gobierno.

- Sobre el BCRA, el número que exhiben como trofeo:

- Compras por unos US$3500 millones desde comienzos de año.

- El contexto global: una bomba de tiempo que puede estallar

El problema es que el escenario internacional no da respiro. La guerra en Medio Oriente ya impacta de lleno en los mercados energéticos y amenaza con contagiar a toda la economía global.

- Algunos datos que preocupan:

- El petróleo subió más del 50% y superó los US$100 por barril.

- El cierre del Estrecho de Ormuz afecta cerca del 20% del suministro mundial.

- El gas también registra fuertes aumentos.

- El FMI advierte que, si estos niveles se sostienen:

- La inflación global podría acelerarse.

- El crecimiento económico mundial se enfriaría.

La regla que manejan es clara:

- Cada aumento del 10% en el petróleo podría sumar 0,4 puntos a la inflación global.

- Y restar entre 0,1% y 0,2% al crecimiento.

Mercados nerviosos y un equilibrio frágil

A este cóctel se suma la volatilidad financiera: caída en los rendimientos de bonos, dólar fortalecido y un clima de incertidumbre que no distingue fronteras.

Y ahí aparece la advertencia implícita del FMI: Argentina puede estar mejor posicionada que antes, pero no está blindada.

Elogio con condiciones

El mensaje del Fondo es tan claro como incómodo. Sí, Argentina resistió mejor que en crisis anteriores. Sí, el cambio en la balanza energética juega a favor. Pero todo depende de cuánto dure la tormenta global.

El país, una vez más, camina sobre una línea fina: con viento a favor en algunos frentes, pero con demasiadas variables externas que no controla.

El aplauso está. La tranquilidad, todavía no.

También te puede interesar...