Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
La tensión entre el Gobierno y el sistema universitario sumó otro capítulo masivo. Miles de docentes, estudiantes, investigadores y trabajadores no docentes se movilizaron este martes hacia la Plaza de Mayo para reclamar más presupuesto, actualización salarial y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
La protesta, impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional, la Federación Universitaria Argentina y el Frente Sindical de las Universidades Nacionales, se convirtió en la cuarta Marcha Federal Universitaria desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada.
"No hay señales de rectificación"
La consigna fue clara: denunciar el deterioro presupuestario que atraviesan las universidades públicas y exigir que el Gobierno cumpla con la ley vigente.
Desde las organizaciones convocantes sostienen que la situación financiera de las casas de estudio se volvió cada vez más delicada en los últimos meses y que el Ejecutivo no mostró intención de revertir el escenario.
"La situación es crítica", repitieron durante toda la jornada.
Salarios, becas y presupuesto: el núcleo del conflicto
El reclamo gira alrededor de varios puntos sensibles:
Incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario
Falta de actualización salarial para docentes y no docentes
Ajuste sobre becas estudiantiles
Reducción del presupuesto operativo
Uno de los focos más calientes es la negativa del Gobierno a aplicar artículos de la ley que obligan a recomponer salarios y becas según determinados parámetros de actualización.
Según denunciaron los organizadores, incluso existen fallos judiciales en dos instancias que ordenan cumplir esas disposiciones, pero la Casa Rosada todavía no avanzó en esa dirección.
Un conflicto que escala políticamente
La movilización no fue solo sindical o educativa. También se convirtió en una señal política de peso contra el ajuste impulsado por el oficialismo.
Con columnas universitarias llegadas desde distintos puntos del país, la protesta volvió a mostrar una postal que el Gobierno ya conoce: la universidad pública funcionando como uno de los principales núcleos de resistencia social frente al recorte estatal.
El mensaje hacia la Casa Rosada
El reclamo apunta directamente al corazón del modelo económico libertario. Para docentes y estudiantes, el ajuste amenaza el funcionamiento cotidiano de las universidades y pone en riesgo actividades básicas:
Pago de salarios
Investigación científica
Mantenimiento edilicio
Funcionamiento académico
Mientras tanto, desde el Gobierno insisten en la necesidad de controlar el gasto público y cuestionan el manejo histórico de los fondos universitarios.
Una pelea que no parece cerca de cerrarse
La multitudinaria marcha dejó un mensaje evidente: el conflicto universitario está lejos de apagarse.
Y con el desgaste salarial, la presión presupuestaria y las disputas judiciales todavía abiertas, la pelea entre las universidades y el Gobierno promete seguir ocupando el centro de la escena política argentina.