Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
La pax libertaria voló por los aires. En una entrevista que dejó sordo a más de uno en la Casa Rosada, Patricia Bullrich ratificó que la sintonía entre el Presidente y su Vice es cosa del pasado. Según la "Pato", Villarruel ya no juega para el equipo de las ideas de la libertad, sino que está armando su propia quinta... con olor a justicia social.
"¿Villarruel al peronismo? Que vean si la aceptan"
Sin anestesia, Bullrich lanzó un dardo envenenado hacia la presidencia del Senado. Aseguró que Victoria Villarruel "va en otra dirección" y que sus gestos públicos la alejan del ajuste fiscal y la apertura económica de Milei.
"Villarruel va más para el camino del peronismo, hay que ver si la aceptan", soltó Bullrich con una sonrisa de esas que cortan el aire.
Para la senadora, mientras el Gobierno intenta achicar el Estado, la Vicepresidenta parece estar más cómoda en la rosca política tradicional. ¿Estamos ante el nacimiento del "Villarruelismo" opositor?
El "Operativo Retorno" y el fantasma del chavismo
El detonante de esta nueva ráfaga de artillería fue la liberación de Nahuel Gallo, el gendarme retenido en Venezuela. Pero lejos de celebrarlo como un éxito diplomático, Bullrich lo tildó de "deslealtad al país". ¿El motivo? La intervención de la AFA y de la diputada Marcela Pagano.
Aquí es donde la trama se vuelve digna de una serie de espionaje:
El "marido" bajo la lupa: Bullrich apuntó directamente contra Franco Bindi, pareja de Pagano. Lo acusó de ser un operador del régimen de Maduro y exabogado de PDVSA.
Espionaje y nexos oscuros: "Sabemos de las relaciones de espionaje de su marido, no nos llama la atención", disparó la senadora, sugiriendo que la liberación de Gallo fue una jugada política para dejar mal parado al Gobierno.
El olvido de Giuliani: Bullrich se preguntó por qué la AFA "humanitaria" de Tapia trajo a uno, pero dejó allá a Germán Giuliani. Para ella, la respuesta es clara: redito político y complicidad con la dictadura venezolana.
La AFA de Tapia en la mira de la Casa Rosada
El "Chiqui" Tapia tampoco se salvó del vendaval. La senadora libertaria acusó a la entidad de la calle Viamonte de cortarse sola y no coordinar con el Estado por "deslealtad". Según Bullrich, el Gobierno está auditando si hubo irregularidades en este traslado exprés que dejó al Ministerio de Seguridad mirando desde la tribuna.
La pregunta que se hace todo el arco político: ¿Cuánto más puede aguantar la estructura de La Libertad Avanza con estos niveles de desconfianza interna? La grieta ya no está enfrente, está en el despacho de al lado.