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EL DIARIO digital
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Un entrenador español advirtió que, salvo casos puntuales como traumatismos graves, dejar de moverse días o semanas puede empeorar la molestia. Recomendó reactivar con ejercicios seguros y progresivos.
Ante un episodio de dolor de espalda, el impulso más común es hacer reposo. Sin embargo, especialistas señalan que, salvo situaciones muy concretas, el reposo prolongado no solo no ayuda, sino que suele agravar el cuadro.
La advertencia fue planteada por José Ruiz, entrenador personal español, quien explicó que la espalda necesita "un movimiento seguro, un estímulo progresivo y una musculatura que la sostenga". Según detalló, cuando una persona deja de moverse durante días o semanas por miedo al dolor, se desencadenan efectos en cadena: pérdida de tono muscular en la zona lumbar y el core, menor riego sanguíneo y nutrición en los tejidos, aumento de la rigidez articular y mayor sensibilidad al dolor.
Ruiz agregó que el cerebro interpreta la inactividad como una señal de peligro y "empieza a 'proteger' la zona generando más alerta y más dolor ante movimientos normales". "El resultado es paradójico: cuanto más se descansa, más vulnerable se vuelve la espalda", afirmó. En su enfoque, el reposo absoluto quedaría reservado para casos puntuales, como traumatismos graves.
Sedentarismo y dolor lumbar: el combo que se repite
El entrenador también ubicó al sedentarismo como uno de los factores que explican el aumento del dolor de espalda en adultos. Pasar muchas horas sentado, señaló, favorece rigidez de caderas, debilitamiento de glúteos y abdomen, sobrecarga constante en la zona lumbar y pérdida de control y conciencia corporal.
En ese marco, sostuvo que el problema no se resume a "una mala postura", sino a la falta de movimiento variado y de músculo activo. Por eso, indicó que el objetivo no es forzar ni entrenar fuerte desde el primer día, sino recuperar confianza con movimientos controlados, sin impacto excesivo y adaptados a cada persona.
Ejercicios sugeridos y errores frecuentes
Como opciones de trabajo progresivo, Ruiz mencionó puentes de glúteo, planchas adaptadas, remo con cargas livianas o bandas elásticas y peso muerto técnico y progresivo. Aclaró que no se trata de hacer muchos ejercicios, sino los adecuados, bien ejecutados y con constancia.
"Es por esto que cuando veo a personas que sufren estas dolencias siempre me gusta entender su contexto personal y entender las posibles causas. No es lo mismo una hernia por sedentarismo que por mala técnica moviendo pesos", señaló.
Por último, enumeró errores comunes ante el dolor de espalda: estirar con intensidad "sobre el dolor", copiar rutinas sin entender su finalidad, aplicar consejos ajenos y entrenar desde el miedo o con tensión constante.