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EL DIARIO digital
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La Armada francesa abordó en alta mar a un petrolero sospechado de integrar la "flota fantasma" que Rusia utiliza para exportar petróleo pese a las sanciones, y abrió una investigación para determinar la legalidad de su bandera y el propósito del buque.
El ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, informó este viernes 23 de enero que se está analizando "la bandera y las intenciones" del barco, luego de la operación realizada el jueves 22 en el Mediterráneo occidental. La interceptación ocurrió en aguas internacionales, entre la costa sur de España y la costa norte de Marruecos, según indicó la policía marítima francesa en un comunicado.
"Se está llevando a cabo una investigación para determinar la bandera y las intenciones de este buque", sostuvo Barrot, y enmarcó el procedimiento en una línea de acciones similares ejecutadas meses atrás. "Esta operación es totalmente coherente con la realizada hace unos meses, en octubre, frente a las costas de Madeira, para interrumpir el movimiento de los buques de la flota fantasma que Rusia utiliza para eludir las sanciones impuestas por Estados Unidos, el Reino Unido y Europa", agregó.
En ese sentido, el canciller apuntó directamente al rol de estos buques dentro del circuito petrolero ruso. Habló de "sanciones relacionadas con la navegación de barcos que enarbolan banderas falsas para seguir vendiendo petróleo y financiando el esfuerzo bélico (ruso) (en Ucrania)".
Las Fuerzas Armadas francesas difundieron este viernes un video del operativo, con imágenes del abordaje e intercambio con la tripulación, en una secuencia que dejó expuesta la dimensión del control marítimo sobre embarcaciones bajo sospecha.
Barrot también afirmó que la intervención se realizó "en colaboración con nuestros aliados", y la vinculó con el respaldo a Ucrania y el objetivo de "desmantelar la flota en la sombra" que, según indicó, también fue alcanzada por sanciones.
La Unión Europea ya aplicó 19 paquetes de sanciones contra Rusia, pero Moscú se adaptó a la mayoría de las restricciones y mantiene exportaciones millonarias de crudo a destinos como India y China, generalmente a valores reducidos. En ese esquema, gran parte del petróleo se mueve a través de lo que se conoce como flota fantasma: buques que operan por fuera de los circuitos habituales de la industria marítima occidental.
De acuerdo con lo informado, el petrolero interceptado habría zarpado desde Múrmansk, en el norte de Rusia, y estaría sujeto a sanciones internacionales. Además, se lo investiga por presuntamente operar con bandera falsa. El presidente Emmanuel Macron señaló en un mensaje que el barco era sospechoso de esa maniobra.
Según datos aportados por LSEG, el petrolero navegaba bajo bandera de las Comoras.
El antecedente más cercano se remonta a octubre, cuando Francia detuvo al petrolero Boracay frente a su costa oeste. Aquel buque también estaba sancionado y fue liberado pocos días después.