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EL DIARIO digital
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El expresidente brasileño se golpeó la cabeza mientras permanece detenido en la sede de la Policía Federal en Brasilia. Su entorno denunció demoras en la atención médica y cuestionó las condiciones de custodia.
El expresidente de Brasil Jair Bolsonaro sufrió un traumatismo craneoencefálico leve tras una caída que le provocó un golpe en la cabeza mientras se encuentra detenido en la sede de la Policía Federal, en Brasilia.
La información fue confirmada por su equipo médico, que indicó que el exmandatario será sometido a estudios para evaluar su estado de salud. El diagnóstico fue comunicado por Claudio Birolini, cirujano jefe del equipo que lo atiende, quien advirtió que las caídas representan uno de los principales riesgos dada la condición clínica de Bolsonaro. "Ya habíamos advertido sobre este peligro", señaló.
El episodio se conoció luego de que la exprimera dama Michelle Bolsonaro relatara en redes sociales que el expresidente sufrió un ataque de hipo mientras dormía, perdió el equilibrio y se golpeó la cabeza contra un mueble. Según su versión, recibió atención médica recién cuando agentes de la Policía Federal ingresaron a la sala especial donde permanece detenido para anunciarle una visita programada.
La esposa de Bolsonaro afirmó que el expresidente "no está bien" y expresó su preocupación por la respuesta inicial ante el accidente, además de reclamar explicaciones sobre la asistencia brindada. Desde la Policía Federal, en tanto, aseguraron que la atención fue inmediata y minimizaron la gravedad del incidente.
Bolsonaro arrastra problemas de salud desde el ataque con arma blanca que sufrió durante la campaña presidencial de 2018. En los últimos meses fue sometido a distintos procedimientos médicos y la semana pasada recibió el alta del Hospital DF Star, donde estuvo internado nueve días tras una cirugía por una hernia inguinal bilateral. Durante esa internación, los médicos también le practicaron un bloqueo del nervio frénico para controlar episodios persistentes de hipo.
Desde su regreso a la custodia de la Policía Federal, allegados al exmandatario habían informado una evolución clínica favorable, aunque denunciaron dificultades para dormir, atribuidas al funcionamiento permanente del aire acondicionado en la unidad donde permanece alojado.
En ese contexto, la defensa presentó una denuncia ante el Supremo Tribunal Federal, en la que sostuvo que las condiciones de detención afectan el descanso de Bolsonaro y solicitó medidas para adecuar el espacio. El magistrado interviniente ordenó a la Policía Federal que responda en un plazo de cinco días.
Bolsonaro permanece detenido desde fines de noviembre en la sede de la Policía Federal en Brasilia, donde cumple una condena de 27 años y tres meses de prisión, dictada por la máxima corte, por su participación en un intento de golpe de Estado. Inicialmente había sido arrestado de manera preventiva luego de manipular el dispositivo de monitoreo electrónico que le había impuesto la Justicia durante el arresto domiciliario.