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EL DIARIO digital
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El nuevo Papa León XIV presentó este lunes su primera encíclica y el impacto político internacional fue inmediato. Bajo el título Magnifica Humanitas, el Pontífice estadounidense lanzó una durísima advertencia sobre la Inteligencia Artificial, la concentración de poder, las guerras modernas y el avance de una "cultura violenta" que, según afirmó, está empujando a la humanidad hacia la deshumanización.
El documento, de 110 páginas y dividido en cinco capítulos, fue presentado oficialmente en el Vaticano y rápidamente generó repercusiones políticas tanto en Estados Unidos como en Argentina, ya que varias de sus críticas parecen dirigidas indirectamente a figuras como Donald Trump y Javier Milei.
León XIV planteó que la IA "no es neutral" y reclamó regulaciones urgentes para evitar que las tecnologías queden bajo control exclusivo de corporaciones y grupos concentrados. Además, alertó sobre el "paradigma tecnocrático" y denunció que la humanidad atraviesa una peligrosa pérdida de criterios éticos y humanitarios.
"La humanidad está cayendo en la cultura violenta del poder", sostuvo el Papa en uno de los fragmentos más fuertes del texto. También afirmó que hoy "la fuerza del derecho internacional es sustituida por el derecho del más fuerte".
El Pontífice criticó duramente la normalización de las guerras y cuestionó la utilización de narrativas simplistas basadas en enemigos absolutos, miedo y desinformación para justificar conflictos armados. Incluso pidió superar definitivamente la teoría de la "guerra justa", una posición interpretada como un nuevo mensaje indirecto hacia Trump.
Pero la encíclica fue mucho más allá de la geopolítica.
En uno de los capítulos más sensibles, León XIV cuestionó el funcionamiento del mercado sin regulación y advirtió que "ya no es posible confiar únicamente en la mano invisible del mercado" en tiempos de IA y robótica.
También defendió la justicia social, reivindicó el rol del Estado y sostuvo que la propiedad privada no puede considerarse un derecho absoluto. Según explicó, las nuevas formas de riqueza digital algoritmos, datos, plataformas y tecnologías deben ser entendidas como bienes con función social.
El documento además plantea fuertes advertencias sobre el impacto de la automatización en el empleo, el crecimiento de la desigualdad y la concentración económica en pocas manos. León XIV pidió sistemas fiscales más equitativos y reclamó mecanismos de redistribución que protejan a los sectores más vulnerables.
Otro de los pasajes más impactantes fue el pedido de perdón de la Iglesia Católica por haber legitimado históricamente la esclavitud. "En nombre de la Iglesia, pido sinceramente perdón", expresó el Papa al reconocer la responsabilidad institucional en ese proceso histórico.
La encíclica también aborda temas como el ciberacoso, la adicción tecnológica en niños y adolescentes, la vigilancia digital, el poder de las grandes plataformas y el uso militar de la Inteligencia Artificial.
León XIV reclamó límites de edad para el acceso a determinadas tecnologías, mayores controles sobre las empresas digitales y regulaciones internacionales para impedir que la IA sea utilizada en nuevas carreras armamentistas.
A lo largo del texto, el Pontífice recupera conceptos centrales de la doctrina social de la Iglesia y cita reiteradamente a Francisco, dejando en claro una continuidad ideológica con el papado anterior.
Finalmente, el documento concluye con un llamado urgente a "seguir siendo humanos" frente a un mundo dominado por la tecnología, el individualismo y la lógica del poder.