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EL DIARIO digital
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Un grupo de investigadores de la Texas A&M University presentó un avance que podría abrir una nueva etapa en la lucha contra el deterioro cognitivo y los problemas de memoria asociados al envejecimiento: un spray nasal experimental que mostró resultados prometedores en estudios realizados con animales de edad avanzada.
Aunque todavía falta un largo camino antes de que pueda utilizarse en humanos, los primeros ensayos despertaron fuerte expectativa dentro de la comunidad científica.
El tratamiento fue probado en ratones ancianos y, según los investigadores, logró reducir la inflamación cerebral y mejorar notablemente el rendimiento en pruebas de memoria y reconocimiento.
La terapia utiliza un sistema basado en vesículas extracelulares, pequeñas partículas biológicas capaces de transportar microARN directamente hacia el cerebro mediante la vía nasal.
El objetivo principal es combatir la llamada neuroinflamación, un proceso que suele aumentar con la edad y que muchos especialistas vinculan con enfermedades neurodegenerativas y deterioro cognitivo.
En las pruebas de laboratorio, los animales tratados mostraron una disminución clara de las señales inflamatorias en el cerebro y un mejor desempeño en ejercicios relacionados con la memoria.
Además, los científicos detectaron cambios positivos en células inmunes cerebrales y en la actividad de las mitocondrias, estructuras fundamentales para la producción de energía celular y el correcto funcionamiento neuronal.
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es precisamente el uso de la vía nasal como mecanismo de administración.
Los investigadores explicaron que este método podría facilitar el acceso al cerebro, evitando parcialmente las barreras naturales que normalmente impiden el ingreso de muchas sustancias terapéuticas al sistema nervioso central.
El spray fue diseñado específicamente para dirigir esas vesículas hacia regiones cerebrales asociadas con memoria e inflamación.
La investigación fue publicada en la revista científica Journal of Extracellular Vesicles y recibió apoyo del National Institute on Aging.
De todos modos, los propios investigadores fueron cautelosos y aclararon que el tratamiento todavía se encuentra en una fase completamente preclínica.
Eso significa que aún no existen pruebas sobre su seguridad, eficacia o posibles efectos en seres humanos.
Antes de pensar en una aplicación médica real, el spray deberá atravesar años de ensayos clínicos para determinar dosis adecuadas, riesgos potenciales y confirmar si los resultados observados en ratones pueden replicarse en personas.
Aun así, el descubrimiento ya genera expectativa porque vuelve a poner el foco sobre una idea cada vez más fuerte en la ciencia moderna: que controlar la inflamación cerebral podría convertirse en una de las claves para frenar el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento.