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EL DIARIO digital
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El presidente de Estados Unidos lanzó una advertencia al régimen iraní en medio de manifestaciones que ya dejaron al menos 12 muertos, cientos de detenidos y denuncias por violaciones a los derechos humanos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió al régimen de Irán por la posible represión a la ola de protestas que atraviesa el país y aseguró que su gobierno está "preparado para intervenir" ante un agravamiento de la situación.
La advertencia se produjo en un contexto de fuerte escalada de violencia en las calles, con enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad que dejaron al menos 12 muertos y cientos de detenidos en distintas ciudades iraníes. Las protestas, iniciadas por el deterioro económico, derivaron en consignas directas contra el poder político y religioso.
Según se informó, los choques más graves se registraron en Teherán y en otras localidades del interior, donde las fuerzas de seguridad actuaron para dispersar concentraciones. Además, las autoridades iraníes restringieron el acceso a redes sociales como Instagram y Telegram, con el objetivo de dificultar la organización de nuevas marchas.
Trump utilizó sus canales oficiales para fijar la postura de Washington. Cuestionó al gobierno iraní por "cerrar Internet para que los manifestantes pacíficos no puedan comunicarse" y afirmó que el pueblo iraní "finalmente está actuando contra un régimen brutal y corrupto". En ese marco, sostuvo que Estados Unidos "observa muy de cerca las violaciones a los derechos humanos".
Fuentes cercanas a la Casa Blanca indicaron que la administración estadounidense no descarta ninguna alternativa frente a la crisis. "Estamos preparados y listos para actuar", señalaron, en referencia a la posibilidad de nuevas sanciones económicas o algún tipo de respaldo logístico a sectores opositores.
Las protestas también incluyeron consignas contra el líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, y fueron calificadas por el gobierno iraní como parte de un intento de desestabilización impulsado desde el exterior. Desde los organismos de seguridad se responsabilizó a Estados Unidos, Israel y Arabia Saudita por alentar los disturbios.
Por su parte, el presidente iraní Hassan Rouhani intentó moderar el discurso oficial y sostuvo que los ciudadanos tienen derecho a manifestarse, siempre que no recurran a la violencia. Sin embargo, la respuesta del aparato de seguridad se mantuvo activa y con un fuerte despliegue en las zonas más conflictivas.