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EL DIARIO digital
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España vuelve a hacer historia. Con un fútbol tan serio como letal, la selección dirigida por Luis de la Fuente derrotó 2-0 a una deslucida Francia en el AT&T Stadium de Dallas y se clasificó a la segunda final de Copa del Mundo de su historia.
Los goles de Mikel Oyarzabal (de penal) y un soberbio tanto de Pedro Porro liquidaron las ilusiones de Les Bleus, que nunca encontraron la brújula en el partido y sufrieron la desconexión de su gran figura, Kylian Mbappé.
El encuentro comenzó como una partida de ajedrez táctico. España se adueñó del balón, buscando desgastar las líneas francesas, mientras que el conjunto de Didier Deschamps esperaba replegado para lastimar con la velocidad de Bradley Barcola y Kylian Mbappé.
Sin embargo, el destino del juego cambió a los 19 minutos. En un intento desesperado por despejar un balón alto, Lucas Digne cometió una clara falta sobre Lamine Yamal dentro del área. El árbitro no dudó: penal para España.
A los 21 minutos, Mikel Oyarzabal asumió la responsabilidad y, con una definición sumamente sólida, batió a Mike Maignan para el 1-0. Con este tanto, el delantero alcanzó los 5 goles en Mundiales, igualando a mitos de la selección como Emilio Butragueño, Fernando Hierro y Fernando Morientes en el segundo escalón histórico.
Para colmo de males en el bando galo, a los 29 minutos se retiró lesionado William Saliba, el pilar de la defensa francesa. Su lugar fue ocupado por Maxence Lacroix.
España estuvo a centímetros de firmar el gol del Mundial a los 37 minutos tras una espectacular combinación de toques rápidos entre Álex Baena, Rodri, Lamine Yamal y Dani Olmo. Tras una asistencia excelsa de Olmo, Fabián Ruiz sacó un remate que se marchó rozando el poste izquierdo. Francia se iba al descanso herida, confundida y totalmente dependiente de arrestos individuales de Barcola.
En el complemento, Francia intentó reaccionar con el ingreso de la joya Désiré Doué, pero España asestó un golpe de nocaut apenas iniciado el segundo tiempo.
A los 57 minutos, Pedro Porro inició la jugada enviando un pase cruzado para Dani Olmo en la medialuna, picó al vacío con fe ciega, recibió una devolución milimétrica del mediapunta y, cara a cara con Maignan, fusiló al arquero para sellar el 2-0.
Apenas tres minutos después, el VAR salvó a Francia de una goleada mayor al anular un golazo de zurda de Lamine Yamal por fuera de juego.
Francia apeló al orgullo en el último tramo del partido. Tchouaméni avisó con un tacazo tras un córner y Mbappé intentó echarse el equipo al hombro con un remate desviado por la defensa.
El momento de mayor tensión para la Roja ocurrió en el minuto 81: Unai Simón falló en una salida fuera de su área ante Mbappé, dejando la pelota viva para Doué. El joven extremo francés dudó una fracción de segundo frente al arco desguarnecido, dándole tiempo al guardameta español para retroceder de manera heroica y quedarse con el balón en dos tiempos.
Los últimos intentos franceses (un tiro libre alto de Mbappé y un disparo centrado de Dembélé en el descuento) solo sirvieron para agigantar la figura de un Unai Simón que bajó la persiana por completo.
Destino: Nueva Jersey
Con el silbatazo final, España desató la locura en Dallas. Dieciséis años después de aquella mítica noche en Johannesburgo, la Roja vuelve a plantarse en la final de la Copa del Mundo.
Su rival se definirá este miércoles en el trascendental duelo entre Argentina e Inglaterra. La gran cita por la corona mundial será este domingo a las 16:00 hs (hora argentina) en el imponente MetLife Stadium de Nueva Jersey. ¡La gloria eterna espera por un nuevo dueño!