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EL DIARIO digital
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Aixa Ádema volverá a subir al ring en Santa Rosa después de casi un año. La santarroseña, de 27 años y récord profesional de 11 victorias, 10 derrotas y 5 empates, con 4 nocauts, enfrentará este viernes en El Fortín a la santiagueña Marcela Victoria Acuña.
Además se presentará Gerónimo Vázquez ante el santafesino Néstor Maidana y un gran programa aficionado.
La última presentación de Ádema en la capital pampeana fue en agosto del año pasado, en el Club Estudiantes, cuando venció a la uruguaya Diana Roseicela Delbono Mora. Ahora tendrá otra noche fuerte, distinta, atravesada por la emoción de volver a pelear ante su gente y por una ausencia dolorosa que marcará la previa y el después de la pelea: la de su madre Marisa.
"Vivo esto de pelear en casa con una gran emoción. Siempre digo que pelear en casa, donde está mi familia, la gente que me acompaña, es importante y muy lindo porque siento el cariño de todos", contó Ádema.
También conoce el otro lado del boxeo: los tiempos de espera, la incertidumbre, los entrenamientos sin fecha confirmada y la necesidad de sostenerse aun cuando el panorama no ofrece certezas.
"La verdad es que a todos nos pasa eso, llega el momento en que las cosas son inciertas, pero hay que ser perseverante, porque sabemos que esto siempre va a pasar. Lo ideal y lo importante para una boxeadora, es estar lista. Tenemos el anhelo de alguna vez pelear afuera, por un título argentino, sudamericano, del mundo Para eso hay que hacer un trabajo muy fuerte y tener fuerza de voluntad. Es un deporte muy sacrificado", afirmó.
Aixa habla de su carrera sin esconder las dificultades. Su camino profesional tuvo alegrías, derrotas, golpes deportivos y personales. Pero también una estructura afectiva que, según remarca, la sostuvo en los momentos más duros.
"Ha sido difícil para mí este camino. Pienso y creo firmemente que Dios me ha sostenido, lo mismo que mi familia, mis viejos que siempre estuvieron. Mi padre que siempre me acompañó en la carrera, en el entrenamiento, y desde adentro mi mamá que ya no está y mis hermanos, ellos han sido pilares", expresó.
La pelea ante Acuña no será una más. Llega a El Fortín con una preparación intensa, con un plan definido y con una carga emocional que intentará transformar en energía arriba del ring.
"Siempre me preparo a conciencia porque subo a pelear para ganar y hacer un buen trabajo, un buen plan de pelea. Puedo decir que ante Acuña no es una pelea menos importante, todas son importantes. Es diferente porque hace un tiempo perdí a mi madre y le pido a Dios que me de fortaleza para que me ayude en mi noche. Para mí va a ser algo nuevo, voy a pasar por emociones nuevas, pero confiando en Dios y en el trabajo. Quiero ganar para honrar su memoria", explicó.
Ádema reconoce que la pelea en casa tiene un valor especial. Por eso, antes de subir al ring, dejó una invitación y un agradecimiento amplio.
"Quiero agradecer a cada uno de los que ha estado pendiente de mí y los invito a acompañarme el viernes. Les doy gracias por apoyarme en este deporte que me ha hecho conocer mucha gente y amigos. Siempre será una agradecida de papá, de mi manoplero Ricardo Montenegro, Ceferino Almudévar, Gustavo Campanino y la Municipalidad de Santa Rosa que brindaron esta posibilidad", señaló.
También mencionó a quienes forman parte de su círculo más cercano en esta etapa de preparación. "Ha sido un honor que me acompañe mi familia, mi hermana Milagros, mi esposo, Hugo Marinangeli, Leandro Peratta, Javier Blanco y Lucas Navarro que hizo de sparring un mes completo. Y desde ya a Dios, por permitir que toda esta gente acompañe mis sueños", cerró.