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EL DIARIO digital
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La pampeana Gisela Otamendi fue una de las grandes protagonistas de la consagración de Boca Juniors, que este domingo se quedó con el título de la Liga Argentina Femenina de vóley 2026 tras vencer a Gimnasia y Esgrima La Plata en la serie final. El conjunto xeneize ganó 3-1 en el segundo partido, disputado en el Polideportivo Víctor Nethol, y cerró la definición por 2-0 para alcanzar su novena corona nacional.

Boca se impuso con parciales de 26-24, 25-16, 20-25 y 25-15 en una final exigente, ante el campeón defensor y en un escenario adverso. En ese contexto, Otamendi tuvo una actuación decisiva y fue reconocida como la jugadora más valiosa, en una noche en la que el equipo dirigido por Eduardo Allona mostró su mejor versión.
El conjunto boquense construyó una victoria sólida en un duelo que tuvo momentos de alta tensión, sobre todo en el primer set, que se resolvió por un ajustado 26-24. A partir de allí, Boca logró imponer condiciones, manejó mejor los momentos clave y dio un paso firme hacia un título que recupera su protagonismo en el vóley femenino nacional.
La consagración tuvo además un componente emotivo por la despedida de Victoria Zabala, que disputó su último partido profesional con la camiseta de Boca y anotó el punto final del campeonato con el 25-15 del cuarto set.
Más allá de ese cierre simbólico, una de las imágenes más fuertes de la final fue la gravitación de Otamendi, determinante en el juego y pieza central en el rendimiento de un equipo que fue de menor a mayor a lo largo de la temporada.
Boca había terminado tercero en la fase regular, pero en los playoffs elevó su nivel. Superó 2-0 a Villa Dora en cuartos de final, repitió ese resultado ante Sonder en semifinales y en la definición dejó sin chances a Gimnasia, que llegaba como bicampeón y con la ilusión de defender la corona.

El equipo de Allona, que también alcanzó su noveno título como entrenador en la categoría, había dado una señal a fines de 2025 con la obtención de la Copa Osmita ante UNLaM. Sin embargo, el gran objetivo era volver a conquistar la Liga, y lo consiguió con autoridad.
Así, Boca volvió a quedar en lo más alto del vóley femenino argentino. Y en esa consagración, la pampeana Gisela Otamendi tuvo un papel determinante, siendo la figura de la final y una de las caras principales de un título que quedará marcado en la historia Xeneize.
Fotos: Boca Vóley