Scarpello habló de cómo afectó la Pandemia a una actividad que agrupa a mucha gente.

El turf, en el marco de la pandemia por el Covid-19, también sintió el simbronazo. Y aún es incierto cómo será el futuro cuando pase el temblor. 

“En este momento en San Isidro, en el campo de vareo, se trabaja al 70%, medios desesperanzados porque pensábamos que volvíamos en julio ya que no ha habido casos acá donde trabaja mucha gente y es una industria que le da trabajo a muchísimas personas y familias. Es una actividad de nulo contacto, pero no nos habilitan para reanudar. Por eso en este momento solo hacemos un mantenimiento de los entrenamientos con vistas a un par de meses para reanudar. Por eso no tiene mucho sentido varear al ciento por ciento porque no estás listo para correr y no es lo ideal” dice Scarpello.

“Pienso que el turf no tendría que estar bajo la órbita de loterías de la provincia de Buenos Aires. Soy un convencido de que es una actividad productiva, por eso creo que tendría que depender de un Ministerio de la Producción como es en todo el mundo. Se prioriza el juego de azar por sobre lo productivo y eso nos ha dejado relegados”.