Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
El Congreso de Estados Unidos mantiene al menos tres proyectos impulsados por legisladores demócratas que apuntan contra el rescate financiero de USD 20.000 millones que la administración de Donald Trump otorgó a la Argentina antes de las elecciones legislativas de 2025. Tras la derrota republicana en los comicios de medio término, los demócratas tendrán mayoría en ambas cámaras desde enero, lo que podría modificar las condiciones políticas para una nueva asistencia financiera al gobierno de Javier Milei.
Las iniciativas buscan restringir o impedir el uso del Fondo de Estabilización Cambiaria (Exchange Stabilization Fund, ESF), un instrumento de emergencia del Departamento del Tesoro que el secretario Scott Bessent utilizó para concretar un intercambio de divisas con el Banco Central argentino y comprar pesos.
Sin embargo, los proyectos deberán ser presentados nuevamente si no consiguen avanzar antes de que asuma la nueva composición del Congreso.
Tres proyectos contra el rescate
El primero y más amplio es la No Argentina Bailout Act, presentada el 1 de octubre de 2025 por la senadora Elizabeth Warren, con el respaldo de Rubén Gallego, Tim Kaine, Chris Van Hollen, Cory Booker, Tina Smith y Bernie Sanders.
La propuesta prohíbe utilizar el fondo de estabilización para brindar asistencia financiera directa o indirecta a la Argentina. La restricción comprende acuerdos de intercambio de divisas, compras de pesos, adquisición de deuda soberana y cualquier otro instrumento de crédito.
Además, establece que la prohibición se mantendría hasta el 10 de diciembre de 2027, fecha en que finaliza el mandato presidencial de Milei, y dispone que los contratos vigentes que contradigan la norma sean rescindidos en un plazo de siete días.
Cuando Warren solicitó el tratamiento inmediato del proyecto, el senador republicano Tim Scott se opuso. Argumentó que la iniciativa limitaría la capacidad del Tesoro para respaldar a un aliado estratégico en América del Sur y consideró innecesario quitarle al Gobierno esa herramienta de asistencia.
Warren respondió que Trump había prometido priorizar los intereses estadounidenses y cuestionó que se destinaran recursos a la Argentina mientras las familias de su país enfrentaban dificultades para afrontar gastos básicos como los alimentos y el alquiler.
En la Cámara de Representantes, la ofensiva demócrata avanzó con otras dos iniciativas.
El 17 de noviembre de 2025, April McClain Delaney presentó la American Farmers First Act, acompañada por Chrissy Houlahan, Glenn Ivey, Haley Stevens y Andrea Salinas.
El proyecto también apunta a impedir el uso del fondo de estabilización para financiar a la Argentina, pero incorpora un mecanismo de compensación para los productores agropecuarios estadounidenses que perdieron mercados de exportación durante 2025.
La propuesta establece que los recursos recuperados por la rescisión de los contratos con Argentina sean destinados al Departamento de Agricultura para realizar pagos únicos a los productores afectados.
El argumento de los legisladores es que, pocos días después del anuncio del auxilio financiero estadounidense, la Argentina eliminó temporalmente las retenciones a las exportaciones agrícolas y concretó ventas de al menos 20 cargamentos de soja a China, equivalentes a unos 1,3 millones de toneladas.
En una carta enviada a Bessent el 20 de octubre de 2025, 56 legisladores demócratas cuestionaron que los productores estadounidenses enfrentaran una mayor competencia mientras Brasil y Argentina ampliaban sus exportaciones de soja al mercado chino.
La tercera iniciativa es la Argentina Bailout Oversight Act, presentada el 18 de diciembre de 2025 por la representante Nydia Velázquez. A diferencia de las anteriores, no busca bloquear los fondos, sino encargar a la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno una auditoría integral de la crisis financiera argentina de 2025 y de la intervención del Tesoro estadounidense.
Los cuestionamientos por la falta de transparencia
Las críticas al rescate también llegaron desde otros sectores del Partido Demócrata.
El 20 de octubre de 2025, 56 legisladores encabezados por Linda Sánchez y Terri Sewell enviaron una carta formal a Bessent para reclamar información sobre las condiciones y los términos del acuerdo de intercambio de divisas.
Por su parte, Maxine Waters, principal referente demócrata del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, cuestionó el procedimiento utilizado para concretar la asistencia.
En un comunicado del 14 de octubre, el mismo día en que Trump recibió a Milei en la Casa Blanca, sostuvo que el acuerdo se había realizado sin aprobación del Congreso y sin suficiente información pública sobre sus consecuencias para los contribuyentes estadounidenses.
También advirtió sobre los posibles beneficios para inversores y allegados a funcionarios de la administración Trump que habían adquirido deuda argentina.
Desde el Senado, Brian Schatz calificó el rescate como una mala inversión y puso en duda que Estados Unidos pudiera recuperar los fondos comprometidos.
El vínculo de El-Sayed con Warren
La derrota republicana en las elecciones del 3 de noviembre sumó otra voz crítica al escenario político. Abdul El-Sayed, senador electo por Michigan y primer senador musulmán de la historia estadounidense, había cuestionado públicamente la asistencia financiera a Milei.
El 27 de septiembre de 2025 publicó un mensaje en el que sostuvo que Estados Unidos no debía rescatar al mandatario argentino y que esos recursos debían destinarse a financiar el programa de salud Medicaid.
El-Sayed mantiene un vínculo político con Elizabeth Warren, una de las principales impulsoras de su campaña al Senado.
En paralelo, el Servicio de Investigación del Congreso (CRS) publicó en enero de 2026 un informe sobre las condiciones del intercambio de divisas y el programa económico argentino.
El organismo identificó tres escenarios posibles: ampliar el acuerdo mediante un entendimiento bipartidista, prohibirlo por mayoría simple o mantenerlo con mayores controles legislativos.
Entre las alternativas también mencionó reforzar las obligaciones de información del Tesoro cuando las operaciones de intercambio de divisas superen los seis meses.
El informe señaló que Trump conservaría la posibilidad de vetar una eventual prohibición, lo que obligaría al Congreso a reunir una mayoría de dos tercios en ambas cámaras para insistir con la medida. Sin embargo, advirtió que la apertura de investigaciones parlamentarias también puede afectar el clima de negocios.
La preocupación de las empresas estadounidenses
El nuevo escenario político también fue analizado por el sector privado. La Cámara de Empresas Estadounidenses en Argentina (AmCham) publicó el jueves un informe titulado El nuevo Congreso de Estados Unidos y su impacto en la agenda económica con Argentina.
El documento identifica cuatro áreas de la relación bilateral que podrían verse condicionadas por el cambio de mayorías: el comercio y las inversiones en minerales críticos contemplados en el Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco (ARTI), la cooperación en seguridad marítima en el Atlántico Sur, el respaldo ante el Fondo Monetario Internacional y el antecedente del rescate financiero de 2025.
La entidad señaló que, si bien la política exterior y comercial continuará bajo la conducción del Poder Ejecutivo, el Congreso tendrá más herramientas para revisar acuerdos, aranceles y programas de asistencia financiera a otros países.
Por ese motivo, consideró necesario fortalecer los mecanismos institucionales de la relación bilateral para evitar que dependan exclusivamente de los cambios políticos en ambos países.
En declaraciones a Infobae en Vivo, Alejandro Díaz, CEO de AmCham Argentina, sostuvo que las inversiones estadounidenses dependerán de la evolución económica y política del país.
En la misma línea, Gary Litman, vicepresidente senior de Iniciativas Globales de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, advirtió sobre las dificultades que podría generar un Congreso dividido.
Durante el 16° Foro de la consultora ABECEB, realizado en Buenos Aires, señaló que la capacidad estadounidense para asistir financieramente a otros países se verá reducida y que las decisiones podrían demorarse.
Litman recordó que la Argentina dependió en buena medida de los organismos financieros internacionales para obtener asistencia y advirtió que un gobierno dividido limita la posibilidad de responder rápidamente ante una crisis de liquidez u otras situaciones de emergencia.
Trump ratificó su respaldo a Milei
Pese a las advertencias y los cuestionamientos legislativos, la administración Trump ratificó públicamente su compromiso con el Gobierno argentino.
Antes de las elecciones, Bessent había asegurado que Estados Unidos repetiría una operación de asistencia similar si la Argentina volvía a necesitarla.
Después de conocerse los resultados electorales, el embajador estadounidense en Buenos Aires, Peter Lamelas, también reafirmó el respaldo bilateral.
A través de un mensaje publicado en X, sostuvo que el cambio de mayorías en el Congreso no modificaba el compromiso de Washington con la Argentina y definió la relación como una alianza estratégica de largo plazo.
El diplomático destacó los intereses compartidos en materia de inversiones, comercio, empleo y seguridad, y aseguró que el fortalecimiento económico argentino también beneficia a Estados Unidos.
De esta manera, el nuevo escenario abre una tensión entre el respaldo político de la Casa Blanca y las mayores posibilidades de control que tendrá el Congreso. Aunque los legisladores demócratas no cuentan por sí solos con facultades para cancelar una eventual asistencia, sí podrían aumentar los obstáculos políticos y legislativos para que Trump vuelva a utilizar recursos públicos estadounidenses en favor de Milei.