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La Corte Suprema absolvió al conductor que mató a un adolescente en 25 de Mayo 

La Fundación Estrellas Amarillas pidió reformar el Código Penal sobre siniestros viales
La Fundación Estrellas Amarillas pidió reformar el Código Penal sobre siniestros viales.
El máximo tribunal declaró la prescripción de la causa por el homicidio de Adan Misael Serraino Zinki, ocurrido en 2008, lo que generó un contundente reclamo social para evitar que el paso del tiempo garantice impunidad en los siniestros viales. La Fundación Estrellas Amarillas exigió reformar el Código Penal.

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El almanaque judicial de la provincia acaba de registrar uno de sus episodios más sombríos. Casi dos décadas después de aquella madrugada del 1 de noviembre de 2008, cuando la velocidad y el alcohol al volante truncaron la vida del adolescente Adan Misael Serraino Zinki en Veinticinco de Mayo, la Corte Suprema de Justicia de la Nación dictó un fallo técnico que clausura toda esperanza de justicia. Al declarar la prescripción de la acción penal y ordenar la absolución de Ángel Patricio Molina, el máximo tribunal no hizo más que certificar el fracaso del sistema. No hubo inocencia, hubo tardanza en un laberinto de idas y vueltas burocráticas que operó como estrategia de defensa.

Dieciocho años es el tiempo que le toma a un recién nacido convertirse en ciudadano. Para la familia Serraino Zinki, fue un calvario interminable de juicios anulados, apelaciones cruzadas y promesas vacías. Una tortura institucionalizada que desgastó la salud y la vida de sus padres: Amelia Susana Zinki falleció en 2020 sin ver tras las rejas al responsable de la muerte de su hijo, cargando con el dolor de cruzarse en el pueblo con el conductor libre. Hoy, su viudo Rubén queda solo frente a un veredicto definitivo que, en nombre del plazo razonable del proceso, consagra una injusticia.

Un fallo que expone el divorcio de la ley

Este desenlace expone el divorcio absoluto entre la letra fría de la ley y el sentido común de la sociedad. La prescripción, pensada para evitar persecuciones eternas del Estado, se convierte en la práctica en una garantía de impunidad para quienes causan muertes viales. Cuando el paso del tiempo borra la responsabilidad penal de un homicidio culposo, el mensaje que se emite desde los estrados judiciales es devastador: matar al volante en Argentina puede salir gratis si se logra dilatar el proceso lo suficiente.

El reclamo de la Fundación Estrellas Amarillas

Frente a esta situación que afecta la memoria de Adan, la indignación colectiva debe transformarse en una exigencia impostergable. Desde la Fundación Estrellas Amarillas alzamos la voz con más fuerza que nunca para exigir una reforma urgente y profunda del Código Penal Argentino. Es inaceptable que los delitos que destruyen familias enteras en el asfalto sigan teniendo plazos de caducidad que premian la ineficiencia judicial o las chicanas de los defensores.

Necesitamos herramientas legislativas que distingan la desidia procesal del dolor de las víctimas. La modificación del Código Penal debe garantizar que la acción penal en siniestros viales fatales no se extinga por el mero transcurso del tiempo mientras las familias sigan batallando en los tribunales. El reloj de la justicia no puede correr en contra de los inocentes. La impunidad de Ángel Patricio Molina debe ser el último antecedente de un sistema que entierra la justicia bajo la alfombra de la burocracia. Por Adan, por Amelia, y por cada estrella pintada en el asfalto que se levanta como una señal de ausencias eternas, exigimos leyes que de verdad nos protejan.

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