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EL DIARIO digital
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La agencia Moody's advirtió sobre los riesgos que implica la flexibilización del crédito en dólares para empresas no generadoras de divisas en la Argentina, una medida que busca estimular la actividad económica y la estabilidad cambiaria ante el fuerte crecimiento de los depósitos en moneda extranjera.
Según el último informe de la calificadora internacional, la disposición incrementa la exposición del sistema bancario local a riesgos crediticios asociados al tipo de cambio en un contexto donde el sector bancario avanza hacia un modelo de negocios más tradicional.
De acuerdo con Moody's, la medida se implementa en un escenario de desaceleración del crecimiento del crédito tras una fuerte expansión durante 2024 y principios de 2025. "El volumen de originación de préstamos se ha moderado, sobre todo desde fines de 2025, debido al deterioro de los indicadores de riesgo de activos de los bancos", detalló el reporte.
El documento subrayó que, luego de años en los que la rentabilidad de las entidades financieras se sustentó en la alta inflación, tasas de interés elevadas y grandes tenencias de títulos públicos, los bancos reorientaron sus balances hacia préstamos al sector privado, dependiendo cada vez más del crecimiento del crédito y los márgenes para generar ganancias.
Moody's señaló que la calidad de los activos bancarios mostró señales de deterioro tras la rápida expansión del crédito en 2024-25, con el foco puesto en las carteras minoristas no garantizadas, mientras que los préstamos corporativos conservaron solidez. La agencia subraya que la reciente flexibilización se aplica exclusivamente a prestatarios corporativos y anticipa que los bancos mantendrán una gestión conservadora de la liquidez en dólares, especialmente ante la proximidad de las elecciones presidenciales de 2027. Bajo este contexto, Moody's prevé que el impacto inmediato sobre los volúmenes de negocios y la calidad de los activos será marginal.
No obstante, la agencia advierte que a mediano y largo plazo la decisión "probablemente incrementará el riesgo crediticio sistémico al permitir que los bancos otorguen créditos en moneda extranjera a un grupo más amplio de empresas sin cobertura natural en dólares".
El análisis recordó que la historia de devaluaciones en la Argentina revela cómo el endeudamiento en moneda extranjera sin cobertura puede debilitar la capacidad de pago en períodos de tensión económica. Bajo esa perspectiva, indicaron que aunque el tope regulatorio del 15% limita la exposición, un crecimiento sostenido de los préstamos a empresas no cubiertas elevaría la vulnerabilidad de los bancos frente a futuras crisis cambiarias.
El análisis de la agencia estimó que la expansión del crédito en dólares bajo el nuevo esquema se concentrará en sectores con cierto grado de dolarización, como inmobiliario, construcción y automotriz, donde las inversiones, los precios y la valuación de activos suelen estar ligados al dólar estadounidense. Los analistas puntualizaron que estos sectores podrían beneficiarse especialmente, aunque advirtió sobre posibles riesgos de activos, ya que su desempeño depende de la evolución de la economía local en pesos.
Según los datos de la firma, "los depósitos en moneda extranjera representaban aproximadamente el 29% del total de depósitos del sistema en agosto, casi el doble de la proporción observada en 2023, mientras que los saldos se triplicaron en el mismo período".
Sobre la base de depósitos privados en dólares por USD 40.500 millones al 13 de agosto, el tope regulatorio del 15% permitiría una exposición de unos 6.100 millones de dólares. Considerando los requisitos de liquidez y los saldos actuales de préstamos en moneda extranjera, la capacidad adicional de otorgamiento ronda los USD 5.400 millones, equivalentes a alrededor del 6% del total de préstamos al sector privado y al 0,7% del PIB, según el informe, bajo estas estimaciones. Además, los préstamos en moneda extranjera representaban el 62% de los depósitos en dólares al 13 de agosto, lo que refleja el colchón de liquidez que mantiene el sistema.
Pese al margen disponible, la agencia consideró "poco probable que esta capacidad adicional se utilice plenamente en el corto plazo". "El sistema bancario argentino ha mantenido tradicionalmente amplios colchones de liquidez en moneda extranjera, ya que los períodos de incertidumbre política y económica suelen provocar cambios en el comportamiento de los depositantes", argumentaron sus analistas.
En simultáneo, observaron que las relaciones préstamo/depósito también siguen siendo "considerablemente más bajas en moneda extranjera que en moneda local, lo que subraya la preferencia de los bancos por preservar la liquidez en dólares". Con las elecciones presidenciales de 2027 en el horizonte, los bancos "probablemente seguirán priorizando la preservación de la liquidez hasta que se ponga a prueba la resiliencia del marco macroeconómico a través de futuros ciclos políticos y electorales", añadieron.
"El sector privado argentino posee una cantidad importante de efectivo y activos en moneda extranjera fuera del sistema bancario, reflejando décadas de preferencia por el ahorro en dólares. Históricamente, las restricciones regulatorias limitaron la capacidad de los bancos para intermediar esos fondos. Al expandir los usos permitidos de los depósitos en moneda extranjera, el nuevo marco aumenta el valor de estos depósitos como fuente de financiamiento y, eventualmente, podría permitir a los bancos ofrecer rendimientos más atractivos para captar fondos adicionales en dólares. Si la confianza en la estabilidad macroeconómica se mantiene durante los ciclos electorales futuros, una mayor proporción del ahorro en dólares de Argentina podría migrar al sistema bancario y respaldar una intermediación financiera más profunda a lo largo del tiempo", concluyó el reporte.