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EL DIARIO digital
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La vicepresidenta Victoria Villarruel cruzó con dureza y desautorizó de forma tajante a través de las redes sociales a una comunidad de militantes digitales que debatía la creación de una seña identitaria con las manos para respaldar su figura de cara a los comicios presidenciales de 2027.
El episodio se originó a partir de una publicación en la plataforma X titulada "EL GRAN DEBATE Los 'villarruelines' están en pleno proceso de decidir cuál será el gesto con las manos que los identificará como votantes de Victoria Villarruel de cara a las elecciones de 2027", un posteo que generó una inmediata y tajante reacción por parte de la segunda autoridad del Poder Ejecutivo de la República Argentina.
Sin rodeos, la titular de la Cámara de Senadores replicó de forma categórica la iniciativa de este grupo de simpatizantes y manifestó: "Que linda la coreografía pero hay que terminar el secundario, estudiar una carrera, trabajar y luego de todo eso ponerse a opinar de lo que nadie le preguntó".
La fuerte respuesta de la funcionaria pública expuso un límite explícito a la fisonomía y los modos en que se desenvuelve su propia base de apoyo en los entornos virtuales.
Los denominados "villarruelines" constituyen la comunidad organizada de seguidores de la vicepresidenta argentina, un término que adquirió popularidad y fue asimilado por los propios usuarios de internet en mayo de 2024, momento en el cual la propia Villarruel contribuyó a la masificación del apelativo al grabar un video institucional dirigido a sus adherentes.
No obstante, la sorpresiva e inflexible contestación de la mandataria frente a este planteo de liturgia electoral dejó en claro su rechazo hacia las dinámicas de personalismos prematuros o construcciones estéticas vacías de contenido dentro de su espacio político, redireccionando la discusión hacia la importancia del mérito académico, la inserción en el mercado laboral y la formación ciudadana antes de intervenir en el debate político de cara al mediano plazo.