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EL DIARIO digital
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La firma más resonante en este entramado es Droguería Suizo Argentina, controlada por la familia Kovalivker. Desde que salieron a la luz los escandalosos audios de Diego Spagnuolo exdirector de la ANDIS y por entonces abogado de Javier Milei, las adjudicaciones de este holding con el gobierno nacional se habían desplomado a cero.
La compañía quedó señalada como el presunto epicentro de un sistema irregular de contratación de insumos médicos caracterizado por la discrecionalidad, los sobreprecios, el direccionamiento y la cartelización mediante compulsas diseñadas a medida. Sin embargo, en los últimos meses, una serie de movimientos societarios y comerciales pasaron completamente debajo del radar de la opinión pública.
Cambios de nombres
Según una investigación de Julián Maradeo para Ámbito Financiero, en diciembre del año pasado, en medio del temblor judicial, Emmanuel Kovalivker presentó de forma abrupta su renuncia como vicepresidente y director de Suizo Argentina durante una asamblea extraordinaria. La presidencia quedó concentrada en su hermano, Jonathan Kovalivker, secundado por el abogado y lobista de la firma, Sebastián Nuner Uner, junto a los hermanos Pablo Ariel y Diego Gerardo Viner, y Carlos Matías Morosi. Los Viner son piezas clave en la ingeniería legal de la familia, operando como directores cruzados en varias de las sociedades investigadas.
Poco después de esta reconfiguración, el 6 de abril de este año, el Ministerio de Salud de la Nación conducido por Mario Lugones le adjudicó a un pool de empresas una millonaria licitación de casi 15.000 millones de pesos para la compra de medicamentos oncológicos (Resolución 840). Curiosamente, la Suizo Argentina no fue la única salpicada por el caso ANDIS en resultar beneficiada; también aparecen firmas como Ortopedia Alemana del Norte y la droguería DISVAL.
Aunque el proceso se había iniciado formalmente el 19 de junio de 2025 (dos meses antes de que estallara el caso Spagnuolo), la Suizo Argentina optó esta vez por una estrategia de repliegue y solicitó formalmente dar de baja su oferta en ese renglón particular.
No obstante, los lazos comerciales no se cortaron. Según la plataforma oficial Comprar, la empresa de los Kovalivker acaba de registrar la oferta más baja (algo más de 142 millones de pesos) en una compulsa para proveer insumos consumibles y mantenimiento de unitizadoras de farmacia con destino al Hospital Posadas. El proceso actualmente se encuentra pendiente de adjudicación.
Este tímido regreso a las contrataciones estatales contrasta de forma abrupta con el ritmo que traía el laboratorio: en poco más de un año y medio de gestión libertaria, el holding familiar había cosechado contratos por más de 100.000 millones de pesos repartidos entre los ministerios de Salud, Seguridad y Defensa, además del PAMI y la obra social de las fuerzas armadas (IOSFA).
La red societaria
Los investigadores, coordinados por el fiscal federal Franco Picardi, avanzan sobre la hipótesis de que los Kovalivker ramificaron sus operaciones a través de una red de empresas pantallas y sociedades complementarias en diversos rubros.
El nombre de Pablo Ariel Viner funciona como el hilo conductor de este entramado. Viner figura en los directorios de:
Metafar: Una plataforma electrónica dedicada a la intermediación online de compra y venta de productos médicos humanos.
Iconurban: Firma dedicada al rubro de la construcción.
Crecer SGR: Una sociedad de garantía recíproca que, según fuentes del mercado, suele utilizarse para avalar los pagarés bursátiles y cheques de pago diferido con los que Suizo Argentina se financia en el mercado de valores.
Log In Farma, Unicred, CRT Emprendimientos, LBA Farma y LBA Construcciones: Empresas de la familia que también se encuentran bajo investigación judicial.
Por otra parte, el dictamen del fiscal Picardi pone un foco directo sobre el rol de Sebastián Nuner Uner, considerado el número dos en la jerarquía operativa de Suizo Argentina. Testimonios recogidos en la causa dentro de la propia ANDIS señalan a Nuner Uner como el encargado de "definir qué empresas ingresaban como proveedoras" del organismo.
A su vez, la Justicia detectó una relación fluida entre Nuner Uner y Pablo Atchabahian, señalado por los investigadores como el presunto jefe en las sombras de Daniel Garbellini, el funcionario que controlaba la caja y las compras directas de la Agencia Nacional de Discapacidad.