A pesar de que la tasa de desocupación se mantuvo estable en el 7,8% durante el primer trimestre, los informes técnicos revelan una profunda degradación en la calidad de los puestos de trabajo. Desde fines de 2023, la economía privada perdió más de 216.000 empleos registrados, una caída que fue contenida estadísticamente por el cuentapropismo de supervivencia y una informalidad récord que ya roza el 44,2%.












