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EL DIARIO digital
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La mañana de este jueves 26 de marzo marcó un nuevo y peligroso capítulo en la guerra de Medio Oriente. Lo que comenzó con el ulular de las alarmas antiaéreas en el centro de Israel terminó en una escena de caos en Kafr Qassem, donde un misil lanzado desde Irán impactó directamente en una zona residencial.
Las cámaras de seguridad registraron el momento exacto en que el proyectil golpea un vehículo estacionado, haciéndolo volar por los aires y cubriendo la calle de fragmentos de metal y vidrio. El intendente de la ciudad, Haitham Taha, confirmó que los destrozos fueron provocados por municiones de racimo, un tipo de armamento altamente destructivo y cuestionado por la comunidad internacional.
Vecinos en shock
A pesar de la espectacularidad de las imágenes, el saldo inicial de heridos fue milagrosamente bajo: dos personas de unos 50 años fueron atendidas por heridas leves, aunque decenas de residentes debieron ser asistidos por cuadros de shock traumático.
"La mañana transcurría en silencio hasta que las alarmas transformaron todo", relataron testigos. Las imágenes de ambulancias evacuando a ancianos envueltos en mantas y familias en pijama abandonando sus hogares reflejan la vulnerabilidad de la población civil ante la ofensiva iraní.
Defensa desbordada
Aunque las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) aseguraron que sus sistemas de protección están operando a plena capacidad, el impacto en Kafr Qassem demuestra que la cantidad de proyectiles lanzados sumado a los ataques simultáneos de Hezbollah desde el Líbano ha logrado perforar el "paraguas" de seguridad en puntos específicos.
Las sirenas también se escucharon en Jerusalén, obligando a miles de personas a buscar refugio en búnkeres. La situación es de "calma tensa", mientras la comunidad internacional observa con temor una posible respuesta de Israel que termine por incendiar definitivamente la región.