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EL DIARIO digital
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La guerra en Oriente Medio alcanzó este lunes un nuevo pico de tensión con ataques directos a la infraestructura logística y energética de la región. Un dron iraní provocó un gran incendio cerca del Aeropuerto Internacional de Dubái, el centro de transporte de pasajeros más transitado del mundo, lo que obligó a la suspensión temporal de todos los vuelos. El ataque se suma a una ofensiva mayor del régimen de Teherán contra bases estadounidenses y activos estratégicos en el Golfo.
El petróleo, en zona de alerta
El impacto más severo para la economía mundial se localiza en el Estrecho de Ormuz. Irán ha detenido el tráfico marítimo en este paso clave, por donde circula el 20% del crudo global. Esta maniobra disparó el precio del petróleo: el crudo Brent se mantiene firme por encima de los 104 dólares por barril, acumulando un alza del 45% desde que se iniciaron las hostilidades abiertas el pasado 28 de febrero.
Desde Teherán, el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, descartó cualquier posibilidad de tregua o negociación a corto plazo, calificando de "delirantes" los rumores sobre una salida diplomática.
Ofensiva regional y defensas al límite
La madrugada del lunes fue frenética en términos militares:
Emiratos Árabes: Además del ataque en Dubái, un misil alcanzó un vehículo en Abu Dabi provocando una víctima fatal, y se reportó un incendio en una instalación petrolera en Fujairah.
Arabia Saudita: El reino informó la interceptación de 35 drones iraníes que tenían como objetivo sus principales refinerías en la región oriental.
Israel: El ejército israelí confirmó que Irán también lanzó misiles hacia su territorio al amanecer.
Trump y la presión sobre los aliados
En este contexto, Donald Trump subió el tono hacia la comunidad internacional. El expresidente y candidato manifestó su intención de vigilar el Estrecho de Ormuz, pero envió un mensaje directo a los aliados que no presten asistencia militar: "Lo recordaremos", sentenció, en referencia a países como Francia, Japón y el Reino Unido.
La respuesta de los aliados es, por ahora, cautelosa. Mientras la Unión Europea discute ampliar su misión naval, países como Alemania y Japón se muestran reticentes a una intervención directa sin una hoja de ruta diplomática clara. Por su parte, el gobierno japonés comenzó este lunes a liberar sus reservas estratégicas de crudo para intentar frenar el desabastecimiento y la disparada de precios interna.