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EL DIARIO digital
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles 11 de marzo que su país ya se impuso en el conflicto bélico contra Irán, a pesar de que la intensidad de los combates en la región no cede. "Déjenme decirles que hemos ganado. En la primera hora ya había terminado", declaró el mandatario durante un acto político en Kentucky, donde detalló que la ofensiva logró neutralizar la infraestructura nuclear y gran parte de la flota naval iraní.
Trump reveló además que el nombre de la misión, denominada "Furia Épica", fue de su autoría tras rechazar una veintena de propuestas de sus asesores militares. "Me dieron como 20 nombres y casi me quedo dormido; luego vi 'Furia Épica' y dije: ese me gusta", relató ante sus seguidores. Pese a proclamar la victoria, el presidente advirtió que los ataques continuarán para garantizar una derrota "total y decisiva" del enemigo.
Escalamiento regional y bombardeos en Teherán
Mientras Trump pronunciaba su discurso, la tensión en el terreno alcanzó un nuevo pico. El Ejército de Israel confirmó el inicio de una ola de bombardeos "a gran escala" sobre la capital iraní, Teherán, en respuesta a una ofensiva previa del régimen con misiles balísticos lanzados en coordinación con Hezbollah. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que las operaciones buscan destruir centros de mando y depósitos de armamento estratégico.
El conflicto ha impactado de lleno en el mercado energético global, especialmente tras los reportes de ataques a buques petroleros en el estrecho de Ormuz. En este marco, Irán advirtió que el precio del crudo podría superar los USD 200 por barril si la agresión de la coalición occidental persiste, una amenaza que mantiene en vilo a las principales economías del mundo.
Liberación masiva de reservas de petróleo
Para contrarrestar la volatilidad de los precios energéticos, el gobierno de Estados Unidos anunció la liberación de 172 millones de barriles de su Reserva Estratégica de Petróleo. La medida, autorizada por el presidente, se ejecutará de forma gradual a lo largo de 120 días a partir de la próxima semana.
Esta acción forma parte de un esfuerzo coordinado por la Agencia Internacional de Energía (AIE), que busca volcar al mercado un total de 400 millones de barriles para evitar un desabastecimiento global. "La prioridad es estabilizar el mercado y aliviar la presión sobre los precios", señalaron desde el Departamento de Energía estadounidense, en medio de un escenario donde el WTI ya ha superado la barrera de los 100 dólares.